Montes Urales


Los montes Urales son una larga y baja cordillera montañosa considerada la frontera natural entre Europa y Asia, aunque en la práctica no constituya una división real, ni lingüística, étnica, climática o histórica. Las características del paisaje son semejantes a ambos lados de sus vertientes. A pesar de su baja altura promedio, la cordillera resalta claramente en comparación con las suaves ondulaciones y llanuras que se encuentran al este y oeste de la misma, administrativamente, perteneciente a Rusia y Kazajistán.

La cordillera se extiende unos 2500 km en dirección N-S siendo su punto culminante el monte Naródnaya, de 1895 m de altitud. El subsuelo es rico en hierro, carbón y petróleo, entre otros, por lo que es un gran centro industrial de Rusia. Numerosas industrias siderúrgicas, metalúrgicas y químicas, están asentadas en la región. Las ciudades más importantes a su vera son Ekaterimburgo, Cheliábinsk, Magnitogorsk, Ufá y Perm.

En el año de 1959, cerca de los Urales, sucedió el accidente del Paso Diátlov, en el que nueve alpinistas murieron en extrañas circunstancias que aún se desconocen. El accidente ocurrió cerca de la montaña Otorten (Отортен), llamada en el idioma mansi «No vayas nunca allí».

En la antigüedad, Plinio el viejo pensaba que los Urales eran los montes Ripeos[1][2]​ mencionados por varios autores, incluidos algún árabe del siglo X. Tal como afirmó Sigismund von Herberstein, en el siglo XVI los rusos denominaban a esta cordillera con diversos nombres derivados de las palabras rusas para roca (piedra) y cinturón. La denominación rusa moderna de los Urales es (Урал, Ural), que se remonta a los siglos XVI y XVII, e inicialmente fue utilizada para hacer referencia a sus sectores en el sur y que en el siglo XVIII se impuso como denominación de todo el conjunto. Puede que el vocablo provenga o bien del túrquico (Bashkir, donde el mismo nombre se utiliza para toda la cordillera), o del Ob-Ugric.[3]​ A partir del siglo XIII en Baskortostán existe una leyenda de un héroe llamado Ural que sacrificó su vida por el bien de su pueblo, apilando rocas sobre su tumba que posteriormente se transformaron en los Urales.[4][5]


Un fragmento del mapa de Herberstein
Verkhoturye en 1910
Vista general de la cordillera con sus distintas partes
Urales circumpolares
Montes Urales.
Una mina en las montañas Urales hacia 1910.