Museo del Objeto del Objeto


El Museo del Objeto del Objeto (MODO) es un museo inaugurado en 2010 que se ha dedicado a contar historias mediante objetos que han acompañado la vida diaria en México desde hace más de 200 años.

Valiosas piezas, artefactos singulares, seleccionadas y agrupadas en exposiciones con la finalidad de mostrar y hacer imaginar o vivir aquellos momentos que, mediante el cariño y la nostalgia, están guardados en la memoria de todos.

Resguarda más de 140 mil objetos en su acervo. Se encuentra ubicado en una vieja casa Art Nouveau, en la porfiriana Colonia Roma de la Ciudad de México. Al entrar ahí, se pueden conocer relatos diferentes y fascinantes, que han permanecido custodiados celosamente en un gran número de objetos, unos cotidianos, otros muy raros, otros con valor histórico, pero todos ellos, testimonio de la vida y cultura de la sociedad mexicana.

El Museo del Objeto del Objeto (MODO) forma parte de una arraigada tradición de coleccionistas en la Ciudad de México, que donan sus colecciones con el fin de expandir museos a lo largo del país. Coleccionistas de arte han estado detrás de los orígenes de grandes museos, como el Museo Soumaya, el Museo Franz Mayer y el Museo del Juguete, entre otros.[1]​ El museo fue fundado por Bruno Newman, un coleccionista, fundador y director de Zimat Consultores en la Ciudad de México.[1][2]​ El museo se estableció en una casa antigua que fue remodelada y adaptada para el museo.

La colección de Newman forma la base de la misión de esta fundación, la cual es fomentar el desarrollo y promoción de la comunicación y el diseño en México.[3]​ El MODO es considerado el primero en su clase, y muchos de sus objetos especiales que no se exponen en otros museos del país.[4]​ Éste se concentra en el análisis de su colección y objetos similares que usan los principios del diseño y la comunicación, así como el uso de nuevas tecnologías.[3]

El museo también está dirigido al apoyo del coleccionismo como un pasatiempo, y promueve una estructura formal y el estudio de los objetos coleccionados.[4]​ Una razón por la cual el museo fomenta el coleccionismo es que muy a menudo los artículos relacionados con el diseño y la comunicación son desechados como basura, tales como los tenis de 1980 y las patinetas de 1970.[1]


Lata de café de la colección
Caja de metal de la marca Braniff
Lavadora y barredora de la colección permanente
Lápices de la colección de Gonzalo Tassier
Candados de amor en el MODO