Natillas


Las natillas son un postre lácteo muy extendido en la gastronomía española. Se trata de una crema elaborada con leche, yemas de huevo, azúcar y aromas como la vainilla o el limón.

Aunque se desconoce el origen exacto de las natillas, generalmente se sitúa su nacimiento en los conventos[cita requerida] a lo largo de Europa. Esta teoría presenta coherencia debido a la naturaleza sencilla de su elaboración, su reducido coste económico y su riqueza alimentaria basada en grasas animales y proteínas al contener huevos y leche. Por todo esto, constituiría un plato idóneo para los conventos, donde siempre ha existido cierta potenciación en el desarrollo de la cocina dulce a la par de cierta cultura de austeridad que potenciaba la sobriedad en el yantar, lo que derivaba en el máximo aprovechamiento posible de los alimentos y sus recetas en pos de platos sencillos pero nutritivamente completos.

Otras teorías sitúan su origen en la repostería francesa debido a las frecuentes épocas doradas de las que fue protagonista. Su notabilidad comenzó ya en la época de la República Romana dotando de ciertas directrices el estilo culinario que hoy conocemos como cocina mediterránea pese a que en la actualidad no es principal su presencia en Francia. La posterior introducción de las especias a lo largo de la Edad Media imprimió el singular carácter que tiene en la actualidad la cocina franca aunque no fue hasta el Renacimiento, que trajo consigo el retorno de los placeres mundanos en todos los ámbitos de la vida cotidiana, el desarrollo fundamental de golosinas, pastelillos y demás manjares reposteros.

Los ingredientes fundamentales para preparar natillas son yemas de huevos y leche, aunque actualmente suelen agregarse vainilla, azúcar, canela y limón. Dependiendo de la tradición de las diversas zonas donde se cocinen, pueden llevar otros agregados como queso fresco, galleta, caramelo, chocolate o coco rallado.

Si se utiliza leche desnatada, se deberá disminuir la cantidad de leche, para que las natillas no salgan demasiado líquidas.[cita requerida] Asimismo, para evitar que queden demasiado líquidas, se puede usar maicena para una mayor consistencia. La maicena se mezcla en una taza con parte de la leche.

Las natillas se suelen hacer en unos 30 minutos, cocinándolas a fuego lento en un cazo, aunque según ciertas recetas se pueden cocinar también al baño María, al vapor, al horno, con o sin agua caliente, o incluso también en una olla a presión. El truco para que no cuajen los huevos consiste en no añadirlos directamente en el cazo que previamente hemos puesto al fuego. Cocinarlas hasta que estén listas pero no demasiado para evitar que se corten; resulta difícil, puesto que la diferencia la pueden marcar tan solo unos 2 °C. El agua del baño María disminuye el calor y facilita que las natillas cuajen antes de tiempo.


Natilla
Natilla con galleta.
Natilla espolvoreada con la típica canela.