Navajo


Los navajos son el pueblo originario estadounidense más numeroso, pues cuenta con unos 298 000 individuos. Viven en el suroeste de Estados Unidos repartidos por los estados de Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado. Navajo es el nombre que les dieron los primeros exploradores españoles al denominarlos "indios apaches de Navajó". Eran nómadas y se identificaban como enemigos de las tribus sedentarias, de los españoles, de los mexicanos y de los angloestadounidenses. Actualmente se han mezclado con otras etnias, incluyendo la blanca. A ellos pertenece la más extensa reserva individual de cualquier grupo nativo estadounidense, al abarcar más de 60 704 kilómetros cuadrados, llamada Nación Navajo.

Grupo de habla atapascana, tienen la peculiaridad de nombrar al color negro con dos palabras —una para mate y otra para el color negro brillante—[1]​ y engloban los colores verde y azul en un solo nombre. Son originarios del Canadá y no emigraron al suroeste americano hasta el siglo XIII. Desde su contacto con los españoles aprendieron a criar ovejas y a trabajar la plata y las piedras preciosas. En el siglo XIX tuvieron varios enfrentamientos violentos con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, pero finalmente fueron sometidos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, varios miles de navajos se unieron a las Fuerzas Armadas de los EE. UU. en las que fueron a menudo utilizados como operadores de radio hablando su lengua nativa, la cual era imposible de comprender por los japoneses. Esto se ha reflejado en el cine en varias películas, entre la que destaca Windtalkers, con Nicolas Cage como protagonista.

En la actualidad, la capital de los navajos está en Window Rock (Arizona). Están involucrados en una amplia variedad de empresas económicas que incluyen el cultivo, la minería y la producción y venta de alfombras tejidas, alfarería y joyería típica. Sin embargo, después de su derrota en las guerras indias y la consiguiente política de segregación racial sufrida desde entonces, "Hoy en día, el 42 % de la población navaja vive bajo el nivel de pobreza y el 48 % se encuentra en situación de desempleo. Los ingresos per cápita rondan los 7.200 dólares, cuando la media nacional es de 30.000. Solo un 7 % de los navajos posee un título universitario y todavía hoy hay miles de hogares sin electricidad y un 40 % de la población no tiene acceso a agua corriente. Los índices de criminalidad en la reserva son alarmantes, superiores a los de grandes ciudades como Boston o Seattle. La falta de recursos e infraestructuras a menudo se traduce en dificultades para acceder a alimentos saludables, de modo que casi un tercio de la nación padece de diabetes"[2]