Nobleza


La nobleza en el Antiguo Régimen era una de los tres estamentos junto con el clero y el pueblo llano; cada uno poseía un blasón y una divisa establecidos según las normas de la heráldica, y podía formar parte de la Corte del rey (nobleza cortesana) desempeñando algún cargo en el reino o dedicarse a gobernar sus posesiones o, a falta de guerra, dedicarse a la caza; desde el renacimiento, los más poderosos formaban a su alrededor también una corte o ejercían el mecenazgo artístico y cultural. Su carácter preponderante fue prácticamente abolido en la esfera política, ante el cuestionamiento de la legitimidad de su dominio y frente al argumento de la Ilustración. Su influencia se mantuvo aún después de las revoluciones burguesas (1789, 1820, 1830, 1848) y proletarias (1917).

Según quieren algunos, la palabra, Noble, viene de la latina Nobilis, que es lo mismo que non vilis, no vil o villano. Pero la verdad es que, Nobilis, se deriva del verbo Nosco, que es conocer, y así Nobiles es lo mismo que Noscivitas, de suerte que se llaman Nobiles, porque son conocidos, notables o notorios, en su calidad y sangre, según Pompeyo Festo, Nonio Marcelo, André Tiraqueau, Bartolomé Casaneo y otros. Alude a esto Virgilio en su Eneida, «in medio sub montibus altis Nobilis», que es lo mismo que Notus o Notabilis.

Aunque la palabra Noble sea tan genérica que comprenda a cualquiera que sea «Hijo dalgo», pero por común inteligencia, solo comprende a los que tienen la mayor Nobleza o por Naturaleza o por Privilegio. Los de naturaleza, a quienes llamamos Nobiles Patritii, y así Nobilissimi en grado superlativo. Después de haber inventado los Emperadores del Imperio romano títulos y epítetos varios, usaron el de Nobilissimi, y a quienes se les concedía, eran partícipes de los honores del imperio y llevaban «la púrpura». De la misma manera que los Emperadores, tenían puesto y se sentaban antes que el Prefecto Pretorio. Un ejemplo de esto fue Ulpiano, magistrado tan superior que se tenía por la segunda persona del emperador Alejandro Severo.

El renombre de Nobilißimi lo usaron especialmente reyes y emperadores, como atributo suyo. Guido Panciroli llamó Nobilissimo al emperador Cómodo. Carino y Numeriano, hijos de Valentiniano Licinio se llamaron Nobilisimos Cæsares, lo mismo de Severo y Maximiano. Después Graciano y Valentiniano, siendo infantes, se llamaron Nobiles pueri.

Viene de la palabra latina nobilis, que se deriva del verbo nosco y del adjetivo notus; cuyo significado es «conocer» y «conocido», respectivamente. Alude a ser distinguido por los hechos o virtudes entre los demás hombres. En la actualidad se refiere a los descendientes de aquellos que han servido bien a la patria. Es el reconocimiento de los servicios de los antecesores en sus sucesores para estimular a estos para que siguiesen las huellas de sus mayores y se distinguiesen como ellos por sus talentos o por sus grandes servicios.


Microcosmos del Londres (1808-1811) de Ackermann.
Casa de los Lores, Microcosmos de Londres (1808-1811) de Ackermann.