Nube


Una nube es un hidrometeoro visible formado por la acumulación de cristales de hielo y/o gotas de agua microscópicas suspendidas en la atmósfera, como consecuencia de la condensación del vapor de agua. Generalmente de color blanco, puede oscurecerse al aumenta su espesor óptico, hasta volverse gris oscura casi negra.

Las nubes tienen una gran influencia en el sistema climático, más allá de las consabidas precipitaciones. Cumplen un rol fundamental en el ciclo del agua, la regulación de la temperatura media del planeta o la distribución de la energía solar.

La ciencia que estudia las nubes es la nefología, una rama de la meteorología centrada en la formación, composición, densidad, temperatura, evolución, movimiento, agrupación y clasificación de las nubes.

Aunque las nubes cambian constantemente de apariencia, en función de su forma, dimensiones, estructura, textura, luminancia y color, existe un número limitado de formas típicas frecuentes que permite agruparlas en un sistema general de clasificación dividido en géneros, especies y variedades de forma similar a como se clasifican los animales y plantas.

Las nubes se forman al condensarse el vapor de agua atmosférico sobre pequeñas partículas que flotan en el aire denominadas núcleos de condensación (polvo, cristales de sal, bacterias, polen o cenizas entre otras).[1][2]

El vapor de agua, procedente de la evaporación o sublimación de las masas de agua terrestres —y, en menor medida, de la combustión, la respiración y transpiración de seres vivos, el vulcanismo y otros procesos biológicos y geológicos— se mezcla con el aire atmosférico hidratándolo y calentándolo.[2][3]​ Generalmente, la masa de aire cálido y húmedo resultante se eleva gracias a su menor densidad (el aire húmedo es más ligero que el seco y al calentarse se dilata bajando aún más su densidad) desplazándose hacia zonas de menor presión atmosférica donde se expande y, de acuerdo con la ley de los gases ideales, disminuye su temperatura.[4][5][6]​ Si se enfría por debajo de la temperatura de saturación o del punto de rocío, parte del vapor de agua contenido se condensa en gotas de agua o hielo muy pequeñas (entre 0,004 y 0,1mm) que en conjunto forman una nube.[7]


Animación de nubes a intervalos de 20 segundos.
Nube formada por ascensión orográfica.
Cumulus mediocris, nube de desarrollo vertical moderado formada por convención térmica.
Nube producida por un frente.
Unas cuantas nubes en fila pasando sobre Santiago, Chile.
Al atardecer, estas nubes toman un color rojizo, debido al ángulo de los rayos del sol (véase arrebol)
Nubes en la ciudad de Hermosillo, México.
Cirros y altocúmulos.
Vista de nubes desde un avión
Clasificación de nubes por altitud.
Cumulonimbo Capillatus cerca de un monte.
Cúmulos.
Nubes vista desde Puerto Caldera, Costa Rica
Nube generada por la estela de un avión.
Rayos de luz filtrados a través de las nubes (Barcelona)