Nueva Ámsterdam


Nueva Ámsterdam (en neerlandés, Nieuw Amsterdam; y en inglés, New Amsterdam) fue un asentamiento fortificado neerlandés del siglo XVII localizado en el valle fluvial del río Hudson, parte de la colonia de los Nuevos Países Bajos de América del Norte, y que se convertiría posteriormente en la ciudad de Nueva York. Fundada en 1625 por la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales, la ciudad se ubicaba en la punta sur de la isla de Manhattan, lugar estratégico y defendible para el acceso fluvial del comercio de pieles en el valle del Hudson.

En el 1655, la población de Nuevos Países Bajos creció hasta 2000 personas, con 1500 viviendo en Nueva Ámsterdam. En 1664, la población llegó a 9000 personas en Nuevos Países Bajos, 2500 de ellos vivían en Nueva Ámsterdam, 1000 cerca de Fort Orange, y los demás en otras ciudades y pueblos.[1][2]​ Se convirtió en el mayor asentamiento neerlandés de Norteamérica y permaneció en manos de los Países Bajos hasta 1664, cuando pasó a manos de Inglaterra. Los neerlandeses lo recuperaron brevemente en 1673 y lo volvieron a ceder a Inglaterra en 1674 por los términos del Tratado de Westminster, renombrando los ingleses el asentamiento como «Nueva York».

Giovanni da Verrazzano fue el capitán en 1524 del Dauphine, el primer barco europeo que visitó el sitio de la futura Nueva Ámsterdam/Nueva York. Este navegante italiano fue armado por el rey de Francia Francisco I de la casa Valois-Angoulême. Él da el nombre de Nueva Angulema a la bahía formada por el delta del río Hudson.[3]

Buscando un paso marítimo hacia Asia por el Noroeste, el explorador inglés Henry Hudson visitó la bahía de Nueva York en 1609[4]​ y después de 12 días de explorar la bahía en barcas remontó el Hudson en su barco Halve Maen[5]​ ("media-luna" en neerlandés). A su vuelta, comenta el gran potencial del lugar, particularmente por los castores cuya piel constituía una mercancía muy apreciada, concretamente para producir sombreros impermeables. En 1614, Adriaen Block permanece en el lugar durante más de un año.

Durante los quince primeros años, la isla de Manhattan es poco utilizada por los colonos de los Nuevos Países Bajos (Nueva Bélgica, Nueva Holanda). Los exploradores prefieren adentrarse en los bosques, abundantes en caza, donde practican el trueque de productos europeos baratos por pieles traídas por los cazadores indios. Una de las monedas de intercambio utilizada eran los wampum, suerte de cinturones adornados de conchas –perforadas y redondeadas– por las que los indios se volvían locos. Estos cinturones los hacían las tribus que vivían cerca de la orilla, y los europeos abastecían a las que no podían producirlo en las tierras del interior. Al disponer de herramientas de metal, los neerlandeses se lanzan a la producción de estos artículos en la isla de Long Island. Sin embargo la oferta sobrepasa rápidamente la demanda, y este mercado se desmorona.


El Plano de Castello, el primer plano de la ciudad (1660).
Mapa del valle del río Hudson, alrededor de 1635.
Nueva Ámsterdam en 1664.
La inauguración de un vitral de Peter Stuyvesant en la biblioteca principal de Columbia University, 1954.