Oferta


En economía, se define la oferta como aquella propiedad dispuesta a ser intercambiada libremente a cambio de un precio. Cuando las condiciones de mercado vienen caracterizadas por el precio en conjunto de todos los pares de precio de mercado y oferta, forman la llamada curva de oferta. Hay que diferenciar por tanto la curva de oferta, de una oferta actual o cantidad ofrecida (que en general sería un punto concreto de dicha oferta), que hace referencia a la cantidad que los productores están dispuestos a vender a un determinado precio.

En el sistema de economía de mercado se admite que el precio y la cantidad ofertada está determinado por un equilibrio entre la oferta y la demanda (en mercados no competitivos o que presentan fallos de mercado pueden intervenir otros factores adicionales).

En macroeconomía, la oferta de dinero es la cantidad de activos altamente líquidos disponibles en el mercado monetario, que está determinada o influenciada por la autoridad monetaria de un país. Esto puede variar según el tipo de oferta de dinero que se esté discutiendo. M1, por ejemplo, se usa comúnmente para referirse a dinero limitado, monedas, efectivo y otros equivalentes de dinero que se pueden convertir a moneda casi al instante. En contraste, M2 incluye todo M1, pero también incluye depósitos a corto plazo y ciertos tipos de fondos de mercado.

Para explicar el mecanismo de oferta y demanda, resulta útil considerar el caso de un mercado de un único bien. Supóngase que los planes de cada comprador y cada vendedor son totalmente independientes de los de cualquier otro comprador o vendedor. De esta forma se asegura que cada uno de los planes de los vendedores dependa de las propiedades objetivas del mercado y no de conjeturas sobre posibles comportamientos de los demás. Con estas características se podría tener un mercado con competencia perfecta, en el sentido de que hay un número muy grande de compradores y vendedores, de forma que cada uno realiza transacciones que son pequeñas en relación con el volumen total de las transacciones.

En una situación así, se asume frecuentemente, que la cantidad ofrecida por los fabricantes o productores de un determinado bien depende de varios factores que provocan incrementos o disminuciones de la cantidad ofrecida por el oferente. Estos factores son el precio del producto, el precio de los factores que intervienen en la producción de ese bien, el estado de la tecnología existente para producir ese producto, y las expectativas que tengan los empresarios acerca del futuro del producto y del mercado.

En un mercado real, la situación es más compleja, existirán bienes complementarios y bienes sustitutivos, fallos de mercado y alianzas de agentes e incluso monopsonios, monopolios y oligopolios que hacen que la situación pueda llegar a ser muy compleja.