Oxígeno


El oxígeno es un elemento químico de número atómico 8 y representado por el símbolo O. Su nombre proviene de las raíces griegas ὀξύς (oxys) (‘ácido’, literalmente ‘punzante’, en referencia al sabor de los ácidos) y –γόνος (-gonos) (‘productor’, literalmente ‘engendrador’; es decir, "productor de ácidos"[1]​), porque en la época en que se le dio esta denominación se creía, incorrectamente, que todos los ácidos requerían oxígeno para su composición. En condiciones normales de presión y temperatura, dos átomos del elemento se enlazan para formar el dioxígeno, un gas diatómico incoloro, inodoro e insípido con fórmula O2. Esta sustancia constituye una importante parte de la atmósfera y resulta necesaria para sostener la vida terrestre.

Forma parte del grupo de los anfígenos en la tabla periódica y es un elemento no metálico altamente reactivo que forma fácilmente compuestos (especialmente óxidos) con la mayoría de elementos, excepto con los gases nobles helio y neón. Asimismo, es un fuerte agente oxidante y tiene la segunda electronegatividad más alta de todos los elementos, solo superada por el flúor.[2]​ Medido por su masa, el oxígeno es el tercer elemento más abundante del universo, tras el hidrógeno y el helio,[3]​ y el más abundante en la corteza terrestre ya que forma, prácticamente, la mitad de su masa.[4]​ Debido a su reactividad química, no puede permanecer en la atmósfera terrestre como elemento libre sin ser reabastecido constantemente por la acción fotosintética de los organismos que utilizan la energía solar para producir oxígeno elemental a partir del agua. El oxígeno elemental O2 solamente empezó a acumularse en la atmósfera después de la aparición de estos organismos, aproximadamente hace 2500 millones de años.[5]​ El oxígeno diatómico constituye el 20,8 % del volumen de la atmósfera terrestre.[6]

Dado que constituye la mayor parte de la masa del agua, es también el componente mayoritario de la masa de los seres vivos. Muchas de las moléculas más importantes que forman parte de los seres vivos, como las proteínas, los ácidos nucleicos, los carbohidratos y los lípidos, contienen oxígeno, así como los principales compuestos inorgánicos que forman los caparazones, dientes y huesos animales. El oxígeno elemental se produce por cianobacterias, algas y plantas y todas las formas complejas de vida lo usan para su respiración celular. Resulta tóxico para los organismos de tipo anaerobio obligado, las formas tempranas de vida que predominaban en la Tierra hasta que el O2 comenzó a acumularse en la atmósfera. Otra forma (alótropa) del oxígeno, el ozono (O3), ayuda a proteger la biosfera de la radiación ultravioleta a gran altitud, en la llamada capa de ozono, pero es contaminante cerca de la superficie, donde es un subproducto del esmog. A altitudes aún mayores de la órbita baja terrestre, el oxígeno atómico tiene una presencia significativa y causa erosión en las naves espaciales.[7]


Tubo de descarga lleno de oxígeno puro.
Un hilo de oxígeno líquido se desvía por un campo magnético, ilustrando su propiedad paramagnética.
El átomo central está cargado positivamente y los átomos exteriores.
El ozono es un gas poco común en la Tierra y se encuentra en su mayor parte en la estratosfera.
Un diagrama de una esfera concéntrica mostrando, desde el núcleo hasta la corteza exterior, estratos de hierro, silicio, oxígeno, neón, carbón, helio e hidrógeno.
En la fase tardía de la vida de una estrella masiva, el 16O se concentra en la capa O, el 17O lo hace en la capa H y el 18O en la capa He.
El mapamundi señala que el oxígeno de la superficie marina se reduce en torno al ecuador y se incrementa cerca de los polos.
El agua fría contiene más O2 disuelto.
La nebulosa Ojo de Gato tiene regiones ricas en oxígeno ionizado, mostrado de color verde en la imagen.
La fotosíntesis divide el agua para liberar O2 y une el CO2 al azúcar.
Acumulación del O2 en la atmósfera terrestre: 1) Sin producción de O2; 2) O2 producido, pero absorbido en océanos y rocas del fondo marino; 3) El O2 comienza a salir de los océanos, pero es absorbido por la superficie terrestre y debido a la formación de la capa de ozono; 4–5) El O2 desciende y el gas se acumula.
El experimento de Filón inspiró a investigadores posteriores.
Georg Stahl ayudó a desarrollar y popularizar la teoría del flogisto.
Carl Wilhelm Scheele se adelantó a Priestley en el descubrimiento, pero publicó su trabajo con posterioridad.
El descubrimiento se le suele adjudicar a Joseph Priestley.
Antoine Lavoisier desacreditó la teoría del flogisto.
Robert Goddard y un cohete de combustible de oxígeno líquido.
En los trajes espaciales se usa O2 a baja presión.
La mayor parte del O2 producido con propósito comercial se utiliza para la fundición del Hierro en acero.
500 millones de años de cambio climático comparados con el nivel de 18O.
El agua (H2O) es el compuesto de oxígeno más familiar.
Los óxidos, como el óxido de hierro o el orín, se forman cuando el oxígeno se combina con otros elementos.
La acetona es un material importante para la industria química.      Oxígeno      Carbono      Hidrógeno.
El oxígeno representa más del 40 % de la masa molecular de la molécula de la ATP.
Los principales síntomas de la toxicidad del oxígeno.[110]
La toxicidad del oxígeno tiene lugar cuando los pulmones toman una presión parcial del O2 mayor de lo normal, lo que puede suceder durante el buceo.
El interior del módulo de mando del Apolo 1. El O2 puro a una presión mayor de lo normal y una chispa produjeron un incendio y la consiguiente pérdida de la tripulación.