Palacio de Invierno


El Palacio de Invierno (ruso: Зимний дворец) que se encuentra en San Petersburgo, Rusia, fue entre 1732 y 1917, la residencia oficial de los zares de Rusia. Actualmente es la sede del Museo del Hermitage.

Se encuentra entre la avenida Dvortsóvaya Náberezhnaya que bordea el río Nevá y la Plaza del Palacio, cerca del sitio en el cual se encontraba ubicado el Palacio de Invierno primigenio de Pedro El Grande; el Palacio de Invierno actual es el cuarto que se construyó y que sufrió continuas remodelaciones entre fines de 1750 y 1837, cuando fue seriamente dañado por un incendio siendo reconstruido de forma inmediata.[1]​ El ataque al palacio en 1917 se convirtió en un ícono de la revolución rusa.

El palacio fue construido en una escala monumental cuyo objetivo era ser el reflejo de la grandeza y el poder de la Rusia Imperial. Desde el palacio, el zar y autócrata de todas las Rusias gobernaba sobre un territorio de 22.400.000 km² (casi 1/6 de la superficie continental terrestre) y sobre 176,4 millones de personas. Es el del diseño de numerosos arquitectos, entre los que se destaca el trabajo de Bartolomeo Rastrelli, en lo que se denominó el estilo barroco isabelino (por la época del reinado de Isabel I de Rusia); el palacio verde y blanco posee la forma de un rectángulo alargado. El palacio posee 1.786 puertas, 1.945 ventanas, 1.500 habitaciones y 117 escaleras. Su fachada principal mide 150 m de longitud y 30 m de altura. La reconstrucción de 1837 no modificó la apariencia exterior, pero se rediseñaron grandes sectores de su interior en una variedad de estilos y gustos, por lo cual el palacio es descrito como "un palacio del siglo XIX inspirado en un modelo de estilo rococó."[2]

Tal y como está terminado, la forma exterior predominante de la arquitectura del Palacio de Invierno, con su decoración en forma de estatuas y opulentos trabajos de estuco en los frontones sobre las fachadas y ventanas, es barroca. El exterior se ha mantenido tal y como se terminó durante el reinado de Isabel I de Rusia. Las fachadas principales, las que dan a la Plaza del Palacio y al río Neva, siempre han sido accesibles y visibles al público. Sólo las fachadas laterales están ocultas tras muros de granito, que esconden un jardín creado durante el reinado de Nicolás II.[3]​ El edificio fue concebido como un palacio urbano, más que como un palacio privado dentro de un parque, como el de los reyes franceses en Versailles.


El Palacio de Invierno, vista desde la Plaza del Palacio.
Cúpula en el palacio.
Sala de malaquita.
El Salón Nicolás es la sala de recepción principal, en el centro de la Enfilada del Neva. En esta sala se celebraban los bailes de la corte. Pintura de Konstantin Ukhtomsky[4]
El Pequeño Salón del Trono (10 en el plano) fue creado por Auguste de Montferrand en 1833. Tiene columnas de jaspe. Los diplomáticos se reunían aquí el día de Año Nuevo para ofrecer buenos deseos al Emperador.[4]
El primer Palacio de Invierno, diseñado en 1711 para Pedro el Grande, por Domenico Trezzini que, 16 años después, diseñaría el tercer Palacio de Invierno