Paradigma


El concepto de paradigma es utilizado comúnmente como sinónimo de “ejemplo” o para hacer referencia en caso de algo que se toma como “modelo". En principio se tenía en cuenta en el campo, tema, ámbito, entre dos personalidades u otros..., gramatical (para definir su uso en un cierto contexto) y se valoraba desde la retórica (para hacer mención a una parábola o fábula). A partir de la década de 1960, los alcances de la noción se ampliaron y paradigma comenzó a ser un término común en el vocabulario científico y en expresiones etimológicas cuando se hacía necesario hablar de modelos de conocimiento aceptados por las comunidades científicas.

El término paradigma[1]​ se origina en la palabra griegaπαράδειγμα [parádeigma] que en griego antiguo significa "modelo" o "ejemplo". A su vez se divide en dos vocablos παρά [pará] ("junto") y δεῖγμα [deīgma] ("ejemplo", "patrón").[2]​ Originariamente, significaba patrón, modelo.

El sentido del concepto paradigma, del griego antiguo παράδειγμα, paradeigma ("modelo", "ejemplo"), deriva de παραδεικνύναι, paradeiknunai ("demostrar", "probar", "comparar" ), de παρά-, para'- ("junto", "alrededor") y δείκνυμι, deiknumi ("señalar", "indicar", "mostrar", "enseñar").

Para Platón, los paradigmas son los modelos divinos a partir de los cuales las cosas terrestres están hechas.[3]​ A su vez tiene las mismas raíces que «demostrar».

Michel Foucault usó los términos epistemológico, discursivo, matesis y taxinomial, para aspectos del paradigma en el sentido original dado por Kuhn.

En lingüística, Ferdinand de Saussure ha usado paradigma para referirse a una clase de elementos con similitudes.


Albert Einstein, protagonista de uno de los principales cambios de paradigma científico del siglo XX.