Patriotismo


El patriotismo es un pensamiento que vincula a un individuo con su Patria. Es el sentimiento que tiene un ser humano por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, afectos, cultura e historia. No se debe confundir con otras posturas: La exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero es denominado chovinismo;[1]​ mientras que otros términos relacionados son jingoísta (que propugna la agresión a otras naciones)[2]​ y patriotero (exaltación inoportuna de sentimientos patrios).[3]

Según Xavier Torres, «el patriotismo de la Europa moderna —que él denomina patriotismo «antiguo» o no nacionalista—[4]​ tenía que ver más bien con la res publica, su estructura constitucional, y los privilegios o las libertades corporativas de la misma antes que con cualquier género de etnicismo o reivindicación política de ciertos rasgos ―o agravios― de índole cultural. (…) El auge del patriotismo en la Europa moderna resulta mucho más inteligible en términos de oposición política antes que como un precoz despertar étnico».[5]​Así por ejemplo, según este mismo historiador, la razón de ser del patriotismo catalán de los siglos XVI y XVII «no estribaba en una lengua o una cultura distintivas, ni mucho menos en la reivindicación de cualquier género de concordancia entre el estado y la nación, a la manera del nacionalismo contemporáneo; sino en la defensa de unos privilegios o derechos colectivos, forzosamente estamentales o desigualmente adjudicados, pero que fijaban, a su vez, el estatuto, por no decir el lugar, de la provincia catalana en el seno de aquella Monarquía hispánica o 'multiprovincial' de la Casa de Austria».[6]

En principio este patriotismo «antiguo» era equivalente a dinasticismo, entendido este, en palabras de Xavier Torres, «como un sentimiento de lealtad, adhesión e incluso devoción (en la acepción sacra del término) a un monarca y a su (muy a menudo) augusta dinastía». «En cualquier caso ―continua diciendo Xavier Torres― el dinasticismo fue siempre un vínculo de lealtad personal; una manifestación de la fidelidad, si no afición, hacia la persona real o imperial».[7]​Esa lealtad y devoción no se circunscribía a los miembros de la realeza sino que se extendía «a todo un complejo político que abrazaba inextricablemente personas, objetos, símbolos o mitos, y poderes». Así por ejemplo «en la Europa moderna ser austríaco significaba más que nada pertenecer a la Casa de Austria; una forma, pues, de lealtad dinástica antes que una adscripción territorial o nacional».[8]


Alegoría del Patriotismo (F. Pérez) en el Monumento a los Héroes del Dos de Mayo de Madrid (España).
Imán patriótico de los Estados Unidos de América.
Expresiones de patriotismo en los Estados Unidos de América.
(Muerte de Atanasio Girardot). "El patriotismo es la disposición de matar y dejarse matar por razones triviales" (Bertrand Russell).