Paul Frankl


Paul Frankl (22 de abril de 1878-30 de enero de 1962) fue un historiador del arte austrohúngaro.[1]

Frankl se matriculó en la Technische Hochschule de Munich y más tarde cursó estudios en Berlín, graduándose de arquitecto en 1904.[2]​ Su doctorado fue supervisado por Berthold Riehl en el sur de Alemania.[2]

Tras completar su tesis en 1910, Frankl trabajó como asistente de Heinrich Wölfflin y en su Habilitationsschrift (Tesis de habilitación), presenta una definición sistemática de los principios formales de la arquitectura del Renacimiento.[3]​ Desde 1914 hasta 1920, Frankl trabajó como privatdozent, enseñando en la Universidad de Múnich, mientras colaboraba con el Handbuch der Kunstwissenschaft (Manual de Bellas Artes) (que editan Albert Brinckmann y Fritz Burger).[2]​ En 1914 escribió su primer trabajo teórico, Die Entwicklungsphasen der neueren Baukunst (Las fases de desarrollo de la arquitectura moderna), donde propone cuatro elementos para el análisis de la historia del arte (a saber: composición espacial, tratamiento de las masas y la superficie, tratamiento de los efectos ópticos y relación del diseño de la función social) obra a la que Frankl continuó aumentando en futuros trabajos.[3]

En 1926 publica su estudio Die frühmittelalterliche und romanische Baukunst (La arquitectura de la Alta Edad Media y Románica) donde ilustra las diferencias entre la arquitectura gótica y la románica, siendo la gótica aditiva, frontal y estructural, y la románica parcial, diagonal y texturizada.[3]​ En 1933 el entusiasmo de Frankl por la arquitectura medieval le permite unirse al grupo medievalista en el 13.º Congreso Internacional de Historia del Arte en Estocolmo para observar la única iglesia gótica de la que aun se conserva su andamio original de arco de madera.[2]

Tras abandonar la universidad, Frankl volvió a Múnich y escribió su tesis monumental, Das System der Kunstwissenschaft (El sistema de la ciencia del arte) (1938), donde presentó una comprensión histórica sobre la fenomenología y morfología del arte.[3]​ Ese año Frankl también realizó un breve viaje a Constantinopla.[2]

Frankl viajó a Estados Unidos en 1938, donde aprendió como voluntario en un seminario organizado por Julius S. Held.[4]​ Consiguió una plaza en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, que estaba dirigido en ese momento por Frank Aydelotte.[2]​ En 1949 consiguió un cargo fijo el que conservó hasta el momento de su muerte.[5]