Pecado


En teología moral se lo considera «un acto malo, o la omisión culpable de un acto bueno obligatorio».[1]​ Por extensión, se denomina pecado a todo aquello que se aparta de lo correcto y justo, o que falta a lo que es debido.[2]

Para los griegos pecado se decía hamartia: ‘fallo de la meta, no dar en el blanco’. Los escritores griegos solían utilizar la forma verbal hamartánō con respecto al lancero que erraba su blanco y, por implicación, aludía al concepto de vivir al margen de un código moral o intelectual tenido por meta ideal, debido a una actitud errónea, consciente o inconscientemente.[3]​ En tal caso la hamartia o pecado suele ser una desmesura o hybris de algo que realizado armoniosamente es correcto.

En hebreo la palabra común para "pecado" es jattáʼth, חטא que también significa “errar” en el sentido de no alcanzar una meta, camino, objetivo o blanco exacto. En Jueces 20:16 se utiliza la forma verbal jatáʼ en una frase negativa para referirse a los benjamitas como ‘personas que podían tirar piedras con honda a un cabello y no erraban’ (véase también Job 5:24). Igualmente se aplica a desviarse de metas morales, como en Proverbios 8:35,36, que dice que el que halla sabiduría piadosa halla vida, pero ‘el que no alcanza (heb. jatáʼ) la sabiduría le está haciendo violencia a su alma’, pues la lleva a la muerte. En Arameo la palabra para "pecado" es khata.

El concepto religioso aún vigente de pecado como ‘delito moral’ alude a la trasgresión voluntaria de normas o preceptos religiosos. Dado que existen innumerables normas de este tipo, existen innumerables pecados, a los cuales se les asigna mayor, menor o ningún castigo según las distintas creencias.[4]

En los estados confesionales, que tienen una "religión oficial", puede estar penado con la privación de libertad, e incluso de la vida, y en entornos culturalmente pobres, aun en sociedades modernas, se suelen achacar los problemas o accidentes físicos a la comisión de pecados.

La tradición judeocristiana, cuya fuente es la Biblia, ha entendido el pecado, en términos generales, como el alejamiento del hombre de la voluntad de Dios.


The Fall of the Damned por Dirk Bouts.