Pensamiento


En su sentido más común, los términos pensamiento y pensar se refieren a procesos cognitivos conscientes que pueden ocurrir independientemente de la estimulación sensorial. Sus formas más paradigmáticas son el juicio, el razonamiento, la formación de conceptos, la resolución de problemas y la deliberación. Pero también suelen incluirse otros procesos mentales, como considerar una idea, la memoria o la imaginación. Estos procesos pueden ocurrir internamente independientemente de los órganos sensoriales, a diferencia de la percepción. Pero cuando se entiende en el sentido más amplio, cualquier evento mental puede entenderse como una forma de pensamiento, incluyendo la percepción y los procesos mentales inconscientes. En un sentido ligeramente diferente, el término pensamiento no se refiere a los procesos mentales en sí, sino a los estados mentales o sistemas de ideas provocados por estos procesos.

Se han propuesto varias teorías del pensamiento. Su objetivo es captar los rasgos característicos del pensamiento. Los platónicos sostienen que pensar consiste en discernir e inspeccionar las formas platónicas y sus interrelaciones. Implica la capacidad de discriminar entre las formas platónicas puras y las meras imitaciones que se encuentran en el mundo sensorial. Según el aristotelismo, pensar en algo es instanciar en la mente la esencia universal del objeto del pensamiento. Estos universales se abstraen de la experiencia sensorial y no se entienden como existentes en un mundo inteligible inmutable, en contraste con el platonismo. El conceptualismo está estrechamente relacionado con el aristotelismo: identifica el pensamiento con evocar mentalmente conceptos en lugar de instanciar esencias. Las teorías de habla interna afirman que el pensamiento es una forma de habla interna en la que las palabras se expresan silenciosamente en la mente del pensador. Según algunos relatos, esto ocurre en una lengua normal, como el inglés o el francés. La hipótesis del lenguaje del pensamiento, por otro lado, sostiene que esto sucede en el medio de un lenguaje mental único llamado mentalés. El punto central de esta idea es que los sistemas de representación lingüística se construyen a partir de representaciones atómicas y compuestas y que esta estructura también se encuentra en el pensamiento. Los asociacionistas entienden el pensamiento como la sucesión de ideas o imágenes. Están particularmente interesados en las leyes de asociación que gobiernan cómo se desarrolla el tren de pensamiento. Los conductistas, por el contrario, identifican el pensamiento con disposiciones conductuales para llevar a cabo un comportamiento público inteligente como reacción a estímulos externos particulares. El computacionalismo es la más reciente de estas teorías. Ve el pensamiento en analogía con cómo funcionan las computadoras en términos de almacenamiento, transmisión y procesamiento de información.


El pensador, de Auguste Rodin, en el Museo Rodin, en París.