Perestroika


La perestroika (en ruso Acerca de este sonido перестройка , 'reestructuración') fue la reforma política y económica destinada a desarrollar una nueva estructura interna de la Unión Soviética; la cual fue llevada a la práctica en todo su territorio por Mijaíl Gorbachov, un mes después de que tomara el poder, se inicia el 23 de abril de 1985 como inicio de la misma.[1]

La visión que Mijaíl Gorbachov tenía para el futuro era, fundamentalmente, reorganizar el sistema socialista para poder conservarlo. Dentro de sus planes de cambio estaba que la sociedad soviética pudiera transformarse para que estuviera lista y pudiera contribuir a la creación de un nuevo sistema económico dentro del socialismo, en la Unión Soviética. Se podría asimilar así el proceso de transición previsto al desarrollado hoy día en China, aunque con una cierta mayor apertura política. Este proceso estuvo lleno de conversiones hacia la democracia, como se entendía en Occidente, en la política y en los miembros del Kremlin, trayendo consigo una enorme cantidad de consecuencias en la economía y en la sociedad. El país fue incapaz de enfrentar este proceso y la Perestroika acabó con el cese forzoso de Gorbachov por la realidad de los acontecimientos y la consecuente disolución de la URSS como Estado soberano.

Durante sus primeros años en el poder, Gorbachov no hizo ningún cambio importante en el plan económico del Estado aunque dijo que era necesario hacerlo. En 1985, Gorbachov y sus ministros de economía introdujeron las reformas necesarias de lo que sería conocido como Perestroika.

La Perestroika es una reforma basada en la reestructuración del sistema económico llevada a cabo en la Unión Soviética, en la década de 1980. Cuando en 1985 el reformista Mijaíl Gorbachov fue elegido secretario general y se convirtió en el máximo dirigente soviético, en la reunión del Comité Central del PCUS de abril de 1985 se decidió poner en práctica dicha reforma. El programa consistía en convertir a la Unión Soviética, en 500 días, en una economía de mercado, dando lugar a aperturas económicas y relaciones con occidente. Se aceptó la propiedad privada en artículos personales básicos. Desde la época de Lenin hubo muchos conflictos y controversias sobre la forma de economía que debía fungir como transitoria hacia el comunismo real. De hecho, uno de los conflictos más intrincados fue la existencia o no de un sistema de mercado basado en oferta y demanda en una economía marxista.