Phalaris canariensis


El alpiste (Phalaris canariensis) es una gramínea anual, de crecimiento invierno-primaveral. Originaria de la región mediterránea, se cultiva para la producción de granos en las zonas templadas del mundo. Es una especie diploide, preponderantemente autógama, cuyas prácticas de producción, requerimientos y ciclo de cultivo, se asemejan a las de otros cereales de invierno como el trigo y la cebada. Es considerado un verdadero cereal, cuyos granos presentan una composición única y una estructura similar a la de otros de la misma familia botánica como el trigo, la avena, la cebada y el arroz. Es la única especie de su género que se cultiva para la producción de granos. Los mismos se destinan, casi exclusivamente, a la alimentación de aves ornamentales y en pequeñas cantidades a la alimentación humana y de animales de cría.[1]

Es una especie anual, con cañas hasta de 1 m de altura y hojas glabras, con láminas hasta de 40 cm de longitud y 1 cm de anchura; lígula obtusa de 6-8 mm de longitud. Posee panoja ovoide de 2-5 cm de longitud y 1,2-2 cm de diámetro, muy compacta, con las espiguillas dispuestas en forma imbricada. Glumas de 6-10 mm de longitud con bandas longitudinales de color verde oscuro, notablemente aladas en los dos tercios superiores. Antecio fértil de 5-7,5 mm de longitud y 2,3-2,6 mm de anchura, de color pajizo, cortamente pubescente. Antecios estériles con lámina lanceolada y callo basal inconspicuo, que llegan hasta la mitad de la lemma fértil, pubescentes especialmente hacia el ápice.[2]

Si bien sus propiedades medicinales no cuentan con suficientes evidencias científicas,[3]​ la medicina tradicional le atribuye propiedades como hipolipemiante (reductor de lípidos o grasas en sangre), demulcente (moliente: relaja y ablanda las partes inflamadas) y diurético. En las Islas Canarias, además de aperitivo, se le utiliza como refrescante para los calores, y se le considera remedio para los males de orina y cálculos renales (riñón y vejiga), lo cual es erróneo, ya que es al contrario: contiene ácido oxálico, que atrapa el calcio, formando oxalato cálcico, el cual forma cerca del 80% de todos los cálculos renales.[cita requerida]

También se usa para tratamientos en hipercolesterolemia y prevención de la arteriosclerosis, y cuando se requiere un aumento de la diuresis, tales como afecciones genitourinarias (cistitis), hiperazoemia (abundancia de sustancias nitrogenadas en la sangre), hiperuricemia, gota, hipertensión arterial, edemas, sobrepeso acompañado de retención de líquidos, gastritis y ulcus (úlcera, sobre todo úlcera del estómago).[4]​ Uso externo para tratar eccemas.

Phalaris canariensis fue descrita por Carlos Linneo y publicado en Species Plantarum 1: 54–55. 1753.[5]


Ilustración
Vista de la planta
Detalle