Pirámide (arquitectura)


En arquitectura, una pirámide (del latín pyrămis, -ĭdis, y este del griego πυραμίς, -ίδος pyramís, -ídos; propiamente 'pastel de harina de trigo de forma piramidal', derivado de πυρός pyrós 'harina de trigo')[1]​ es un edificio monumental de forma piramidal que suele tener una base cuadrada. Antiguamente, en el antiguo Egipto o la India, estas construcciones se utilizaban como sepulcro y en las civilizaciones precolombinas se usaban como templo, normalmente con una función funeraria.[2]

En el antiguo Egipto las pirámides eran tumbas donde se enterraba un faraón, una reina o los nobles que formaban parte de la corte del faraón. Los egipcios las denominaban mer. Eran el centro de un vasto complejo arquitectónico. Su uso se extendió posteriormente a Sudán, aunque allí eran de pequeñas dimensiones y su forma externa difería de las egipcias.[2]​ Estos grandes monumentos funerarios evolucionaron a partir de las mastabas hasta llegar a conformar construcciones colosales como las del complejo de la necrópolis de Guiza. La primera pirámide de la que se tiene constancia es la pirámide escalonada de Zoser, atribuida a Imhotep, construida hacia el 2700 a. C. en Saqqara.

Las primeras pirámides con paredes completamente lisas, las llamadas «clásicas», están datadas hacia el 2500 a. C., como la pirámide de Meidum, que en la actualidad se encuentra medio derruida. Las pirámides que se pueden considerar de referencia son las de las dinastías III-VI de Egipto (2650-2345 a. C.). En la época de los césares romanos empezaron a construirse tumbas gigantescas y algunas de ellas, como la conocida como pirámide Cestia, están claramente inspiradas en los modelos existentes en el Egipto ptolemaico. En este amplio espectro de construcciones piramidales también encontramos ejemplos más actuales, algunas construidas en pleno siglo XX, como el Luxor Hotel de Las Vegas Strip (1993) o la pirámide de vidrio del Museo del Louvre (1989).[3]

A menudo se ha discutido sobre el origen de la forma piramidal en la construcción humana. Las pirámides surgieron en diferentes civilizaciones sin contacto entre sí, lo cual ha dado lugar a especulaciones de toda índole. Desde un punto de vista meramente estructural o constructivo, la forma piramidal es el resultado casi inevitable del simple deseo de ganar altura utilizando como material básico la piedra. Las primeras construcciones en poblados primitivos eran de planta circular, normalmente con una base de piedras, los muros de barro y cercadas de tal manera que acababan siendo como unas semiesferas; así se puede observar en una reconstrucción del poblado del yacimiento arqueológico de Khirokitia, en Chipre, un poblado que se remonta a mediados del siglo IV a. C.[4]


Túmulo funerario de los reyes silla en Corea
Esquema de una mastaba
El sol sobre la Gran Pirámide de Guiza
Falsa bóveda en la Gran Pirámide de Guiza
Codo egipcio en el Museo del Louvre
Mazos egipcios
Relieve donde se aprecia el transporte de piedra por medio de bueyes
Trineo de Sesostris III
Tipos de rampas: rampa en zigzag (izquierda), recta (centro) y en espiral (derecha)
Pirámides de la Necrópolis de Guiza
Pirámides de Meroe, Sudán
Pirámides de la necrópolis Sur
Triángulos de luz y sombra que aparentan el descenso de la serpiente Kukulkán por la escalinata en un día de equinoccio en el Templo de Kukulkán