Planeta


Un planeta es un objeto astronómico que orbita una estrella y que es lo suficientemente masivo como para ser redondeado por su propia gravedad, pero no lo suficientemente masivo como para causar fusión termonuclear, y que ha despejado su región vecina de planetesimales.

La idea de planetas ha evolucionado a lo largo de su historia, desde las luces divinas de la antigüedad hasta los objetos terrestres de la era científica. El concepto se ha ampliado para incluir mundos no solo en el Sistema Solar, sino en multitud de otros sistemas extrasolares. La definición consensuada respecto a qué es considerado un planeta frente a otros objetos que orbitan alrededor del Sol ha cambiado varias veces, abarcando anteriormente asteroides, lunas y planetas enanos como Plutón,[1][2][3]​ y sigue habiendo cierto desacuerdo en la actualidad.[3]

Los cinco planetas clásicos del Sistema Solar, al ser visibles a simple vista, se conocen desde la antigüedad y han tenido un impacto significativo en la mitología, la cosmología religiosa y la astronomía antigua. En la antigüedad, los astrónomos observaron cómo ciertas luces se movían por el cielo, a diferencia de las «estrellas fijas», que mantenían una posición relativa constante en el cielo.[4]​Los antiguos griegos llamaban a estas luces πλάνητες ἀστέρες (planētes asteres, «estrellas errantes») o simplemente πλανῆται (planētai, «errantes»),[5]​ de donde derivó la palabra actual «planeta».[6]​En la antigua Grecia, China, Babilonia y, de hecho, en todas las civilizaciones premodernas,[7][8]​ era casi universal la creencia de que la Tierra era el centro del Universo y que todos los «planetas» giraban en torno a ella. Las razones de esta percepción eran que las estrellas y los planetas parecían girar alrededor de la Tierra cada día[9]​y la percepción, aparentemente de sentido común, de que la Tierra era sólida y estable y que no estaba en movimiento sino en reposo.[10]

Etimológicamente, la palabra "planeta" proviene del latín planeta, que a su vez deriva del griego πλανήτης ("planētēs": «vagabundo» y «errante»). Esto se debe a que en la antigüedad, siguiendo la teoría geocéntrica de Ptolomeo, se creía que en torno a la Tierra giraban, además del Sol y la Luna, las estrellas. Se diferenciaban cinco (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), descritas como "planetas" (errantes) por carecer de una trayectoria cíclica predecible y por desplazarse a mayor velocidad en el cielo a comparación de las estrellas.

Muchos siglos después, al irse aceptando el conocimiento de la trayectoria real y predecible de estos planetas y la Tierra, se la denominó también como un planeta más.


Planetas del sistema solar a escala y ordenados con respecto a su distancia con el Sol. Los planetas son: 1: Mercurio, 2: Venus, 3: Tierra, 4: Marte, 5: Júpiter, 6: Saturno, 7: Urano y 8: Neptuno.
Representación artística del planeta OGLE-2005-BLG-390Lb, a 20 000 años luz de la Tierra.