Poesía lírica


La poesía lírica (del griego λυρική, lyriké; y este de λύρα, lýra, lira) es la forma poética que expresa tradicionalmente un sentimiento intenso o una profunda reflexión, ambas ideas como manifestaciones de la experiencia del yo. Para los griegos antiguos la lira era un instrumento musical creado por Hermes o Polimnia y de cuya ejecución, entre otros, se encargaba Erato, la musa griega de la poesía. Aristóteles, en su Poética (ca. 330 a. C.), hace mención a la poesía lírica (para ser cantada junto a la cítara) junto a la dramática, la epopeya, la danza y la pintura como otras formas de mimesis. El adjetivo «lírico» aparece por primera vez en el siglo XV, haciendo mención a la poesía griega antigua que era cantada y distinguida de esta manera de la poesía dramática o narrativa y en el siglo XVI se define más como una forma de expresión más subjetiva, que concierne principalmente al dominio de los sentimientos privados.

El lirismo (poesía lírica) se encuentra ausente como tal en la Poética Aristotélica y el adjetivo "lírico" no aparece hasta fines del siglo XV con un significado unido al dominio de la música: "durante la antigüedad se aplicaba a los poetas que componían sus poemas para ser recitados con el acompañamiento de la lira".[1]

Técnicamente el término se aplica a la poesía greco-latina de la antigüedad (Teócrito, Píndaro, Anacreonte, Virgilio, Horacio, Cátulo, etc.) junto a géneros como la elegía. También se aplica junto a la música característica de los troveros y trovadores de la edad media y a sus sucesores que cantaban los temas típicos de la reverdie y del amor cortés junto a las chanson de toile, las albas, las pastorales, las layes, los rondó (poesía) o las baladas (ver Poesía medieval).

A mediados del siglo XVI Pierre de Ronsard en oposición al estilo elevado de la tragedia escribe de su "petite lyrique muse" que canta "l'amour qui (le) point".[2]​ El concepto que de hoy en día que la misma es una expresión de los sentimientos y sensaciones íntimas proviene de una definición dada en 1755 por Charles Batteux en sus "Principios de la literatura" (Principes de littérature, decía: «se dice de las poesías que expresan los sentimientos íntimos del poeta», y al mismo tiempo que trata de la parte real de los sentimientos y de los sentimientos «falsos», simulados por el poeta.[3]​ Se inicia entonces la concepción moderna del lirismo por encima de la condena de los 'autores vanos' de églogas o de elegías que hacía por ejemplo Nicolas Boileau en su "Arte poética" (Art Poétique) diciendo: "Sus arrebatos no son más que frases vanas".[4]​ Sin embargo, el lirismo será considerado durante dos siglos (XVII y XVIII) como una orientación menor y desvalorizada de la poesía, a costa de la poesía épica, narrativa o dramática a menos que se encuentre al servicio de un sentimiento religioso.


Apolo tocando la lira