Polis


Polis (del griego πόλις, romanizado como pólis —plural póleis—, y asentado en español como voz con plural invariable)[1][2][a]​ es la denominación dada a las ciudades-estado independientes de la antigua Grecia,[3]​ surgidas en la Edad Oscura mediante un proceso de agregación de núcleos y grupos de población (anteriormente vinculados por el oikos o casa) denominado sinecismo (synoikismós, συνοικισμóς, «juntar las casas» o «habitar juntos»). La unificación entre el núcleo urbano y su entorno rural, característica esencial de la polis arcaica y clásica, se había completado ya hacia la segunda mitad del siglo VII a. C. La polis fue el marco esencial donde se desarrolló y expandió la civilización griega hasta la época helenística y la dominación romana.

La estructura de la polis conlleva un establecimiento urbano (ἄστυ, asty), generalmente instalado al pie de una ciudadela elevada (ἀκρόπολις, acrópolis), junto con una parte rústica (χώρα, chora), compuesta por las tierras propiedad de los ciudadanos particulares, los campos sin cultivar, y los bosques. La polis comprendía la ciudad amurallada, los campos de cultivo y pastoreo, y los puertos que la comunicaban con el exterior. Cada polis controlaba su territorio, en el que se consideraba autosuficiente (autarquía económica, αὐτάρκεια, autarkeia), considerando como ideal supremo la independencia y la no sumisión a ningún poder exterior (soberanía o autarquía política);[4]​ lo que no impedía la formación de distintos tipos de alianzas entre polis (anfictionía, αμφικτιονία, «construir juntos»; simaquía, συμμαχία, «luchar juntos», koinón κοινόν, «común», traducido habitualmente como «liga»).

La gran compartimentación geográfica, tanto en Grecia continental como en las islas, produjo que el tamaño medio de las polis fuera reducido: una población no mayor de diez mil habitantes, sobre una superficie entre mil y tres mil kilómetros cuadrados. Además de la polis, existían otros tipos de asentamientos que recibían otros nombres: kome (κώμη, «aldea», una localidad no amurallada; Tucídides describía a Esparta, que no tenía murallas —los espartanos se enorgullecían de ello—, como la reunión de cuatro de estas kome, y suponía que el resto de las polis griegas habían surgido por sinecismo entre antiguas kome), apoikia (ἀποικία, «colonia»), katoikia (κατοικία, colonias militares que no desarrollan instituciones políticas plenas), emporion (ἐμπόριον, colonias comerciales), cleruquía (κληρουχία, asentamiento agrícola-militar propio de la colonización ateniense) y varios tipos de guarniciones militares (φρούριον, phrourion;[5]​ στρατόπεδον, stratopedon; katoikia).[b]


Aspecto actual del puerto de Mikonos.
Olivares cercanos a Antimachia (Αντιμάχεια), en la isla de Cos. El olivo, la vid y los cereales fueron los principales cultivos griegos, como en toda la cuenca del mar Egeo.
Polis griegas del siglo VIII al VI a. C (nombres enmarcados en rojo -los enmarcados en amarillo son ciudades fenicias y los enmarcados en gris ciudades de otros pueblos-). Los puntos cuadrados distinguen a las metrópolis y los puntos circulares a las colonias. Los colores distinguen a las consideradas jonias (verde), dorias (azul oscuro), aqueas (azul claro) y eolias (rosa).
Kantharos del llamado Maestro de los caballos, periodo geométrico, ca. 730-700 a. C.
Hidria del llamado Pintor de Guglielmi, que representa una cuadriga, ca. 550 a. C.
Crátera de Eufronio, ca. 515 a. C. Representa a un grupo de jóvenes atenienses armándose con el equipo militar propio de los hoplitas.
Pitaco de Mitilene, tirano altamente popular, cuya sabiduría se hizo proverbial, considerándosele uno de los siete sabios de Grecia.
Estatero de oro acuñado con la efigie de Alejandro Magno en una cara y la de Atenea Niké en la otra. La figura del rey helenístico se divinizaba o al menos se elevaba por encima de la condición de sus súbditos, lo que era considerado una subversión de la idiosincrasia griega: algunos soldados de Alejandro se resistieron a la introducción de la costumbre oriental de la proskynesis (προσκύνησις), el saludo ritual que implicaba arrodillarse ante él.
Plano del ágora de Atenas en el siglo V a. C.
Acrópolis de Atenas, emplazamiento original de la polis inicial de la Edad Oscura, fue destruida durante la invasión persa y reconstruida con los fondos de la liga de Delos durante el llamado «siglo de Pericles». La construcción de una extensa muralla entre Atenas y el puerto de El Pireo (los «Muros Largos») fue también un proyecto de gran envergadura; destruidos por los espartanos al final de la guerra del Peloponeso, fueron vueltos a construir en el siglo IV.
Plano de la zona central de Mileto, una ciudad jonia, con el mercado y sus alrededores, hacia el 200 a. C. El trazado regular se debe a la planificación de Hipodamos, en el siglo V.