Proceso de Reorganización Nacional


El Proceso de Reorganización Nacional[a]​ (PRN)[1][2]​ o simplemente el «Proceso»[b]​ fue una dictadura cívico-militar que gobernó a la República Argentina entre el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la entrega incondicional del poder a un Gobierno constitucional el 10 de diciembre de 1983. Adoptó la forma de un Estado burocrático-autoritario y se caracterizó por establecer un plan sistemático de terrorismo de Estado, que incluyó robo de bebés (y ocultamiento de su verdadera identidad) y desaparición de personas.[c][5]

Se inició con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 ejecutado por las Fuerzas Armadas y sectores civiles, principalmente del empresariado y la Iglesia católica. El golpe derrocó a todas las autoridades constitucionales, nacionales y provinciales, incluyendo a la presidenta María Estela Martínez, imponiendo en su lugar una Junta Militar integrada por los tres comandantes de las Fuerzas Armadas, que dictó varias normas de jerarquía supraconstitucional y nombró a un funcionario militar con la suma de los poderes ejecutivo y legislativo, de la Nación y las provincias, que recibió el título de «presidente», y cinco funcionarios civiles que ocuparon la Corte Suprema.

Los objetivos declarados del Proceso de Reorganización Nacional fueron combatir la «corrupción», la «demagogia» y la «subversión», y ubicar a la Argentina en el «mundo occidental y cristiano».[6]​ Estableció un nuevo modelo económico-social siguiendo los lineamientos ideológicos del llamado neoliberalismo,[7]​ recién surgido, impuesto mediante una política de violación sistemática de los derechos humanos, en línea con la doctrina de la seguridad nacional elaborada por Estados Unidos, articulada continentalmente mediante el Plan Cóndor, dirigida contra un sector de la población acusada de ser «peronista», «populista», «zurda», «izquierdista» o «subversiva». La dictadura produjo miles de desapariciones, asesinatos, torturas, violaciones, apropiación de menores, exilios forzosos, etc, que han sido judicialmente calificado como genocidio.[8]​ Contó con el apoyo o la tolerancia de los principales medios de comunicación privados y grupos económicos, la Iglesia católica y la mayor parte de los países democráticos del mundo.

El 10 de diciembre de 1983, la dictadura, debilitada tras la derrota en la guerra de las Malvinas contra el Reino Unido, sucedida un año y medio antes, se vio obligada a entregar el poder sin condiciones a un Gobierno elegido libremente por la ciudadanía. Ese día, que luego sería oficialmente establecido como Día de la Restauración de la Democracia, asumió sus funciones el presidente Raúl Alfonsín, las dos cámaras del Congreso de la Nación, los gobernadores y legislaturas de las 22 provincias que existían en ese momento y las autoridades municipales democráticas. La Corte Suprema dictatorial había cesado dos días antes, mientras que la nueva Corte Suprema designada por el presidente Alfonsín con acuerdo del Senado, asumió el 23 de diciembre.[9]


Al día siguiente del golpe, el diario La Nación comunica que se ha impuesto la pena de muerte en Argentina.
Esquema de la estructura del gobierno de facto.
Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti.
La Zona 1 pertenecía al I Cuerpo de Ejército; la Zona 2 al II Cuerpo de Ejército; la Zona 3 al III Cuerpo de Ejército; la Zona 4 al Comando de Institutos Militares; y la Zona 5 al V Cuerpo de Ejército. El IV Cuerpo de Ejército se creó en 1982 en Santa Rosa y no tuvo nunca una zona a su cargo.
Mapa de los Estados que fueron parte del Plan Cóndor. En color verde los países más activos; en verde claro aquellos que participaron esporádicamente; y en azul el líder del plan.
Informe secreto de Enrique Arancibia Clavel (DINA) que en julio de 1978 cuantificaba 22 000 muertos y desaparecidos.
Obispo Enrique Angelelli asesinado[77]​ en agosto de 1976 a causa de sus luchas sociales y su defensa por los pobres.
Informe secreto de Arancibia Clavel que cuantifica en 22 000 los muertos y desaparecidos a julio de 1978.
El Ministro de Economía de la última dictadura militar argentina, José A. Martínez de Hoz, describe el plan económico implementado durante la primera etapa del proceso, en su discurso de despedida del gobierno en Cadena Nacional. 12/03/1981.
Evolución de la pobreza durante el Proceso de Reorganización Nacional.
Tradicional pintada de las Madres de la Plaza de Mayo.
Manifestantes arremeten contra la Casa Rosada tras la marcha convocada por la Multipartidaria, el 16 de diciembre de 1982.
El hundimiento del ARA General Belgrano fue uno de los golpes más duros del Reino Unido contra Argentina.
Informe Final de la Junta Militar sobre la guerra contra la subversión y el terrorismo.
Discurso de asunción del presidente Raúl Alfonsín.
Manifestación del pueblo argentino un día antes de las elecciones presidenciales en la avenida 9 de Julio.
El fiscal Julio César Strassera solicita la pena de reclusión perpetua para la Junta Militar y menciona la famosa frase «Nunca más».
Marcha por los desaparecidos en ocasión del trigésimo aniversario del Proceso de Reorganización Nacional.