Prostitución


La prostitución es la práctica de mantener relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero u otros beneficios económicos.[1]​ La prostitución es ejercida mayoritariamente por mujeres (llamadas «prostitutas») y niñas (prostitución infantil), mientras que los clientes son mayoritariamente hombres.[2][3]​ También existe, en menor medida, la prostitución masculina, donde los clientes también son generalmente varones, aunque también hay mujeres.[2]

Tradicionalmente la prostitución se ha ejercido en sitios destinados a este fin, llamados «burdeles» o «prostíbulos». Estos han sido habitualmente casas regentadas por un proxeneta, en las que hay prostitutas y habitaciones privadas para practicar la prostitución. También se practica en aceras de calles urbanas y laterales de carreteras industriales, así como en bares y discoteca, hoteles y a domicilio.[4]

La figura de la prostituta está frecuentemente ligada a la del proxeneta, persona que induce a la prostitución obteniendo un beneficio económico de ello («rufián», en el español de tiempos de Cervantes).[5][6]​ Los proxenetas obtienen una parte de los beneficios de las prostitutas. Esta relación se puede dar de mutuo acuerdo a cambio de un servicio de mediación o protección, o bien se puede dar mediante extorsión,[7]​ violencia física o secuestro.[8]​ La prostitución forzada se engloba dentro del comercio ilegal de personas conocido como trata de personas.

La situación legal de la prostitución varía ampliamente en cada país. En la mayoría de los países se considera completamente legal. En otros la prostitución no es ilegal pero sí el proxenetismo. Algunos países nórdicos (Suecia, Noruega e Islandia) han adoptado un modelo donde el cliente comete un delito, pero no la prostituta. También hay algunos países como Países Bajos o Alemania donde la prostitución es una profesión regulada.

El término «prostitución» proviene del latín prostitutio, que tiene el mismo significado que en español y que a su vez proviene de otro vocablo latino, prostituere, que significa literalmente exhibir para la venta.[9]

A lo largo de la historia ha existido una gran cantidad de términos tanto para referirse a la prostitución como a las personas que la practican, a los clientes, a los lugares y a las actividades relacionadas. Los distintos países de habla hispana usan distintos términos coloquiales como sinónimo de prostituta, con mayor o menor carga despectiva, existiendo una gran cantidad de vocablos en cada variante dialectal del español, algunos empleados históricamente, y otros aún en uso.


Prostitutas de Yokohama durante la Era Meiji. Fotografía de Kusakabe Kimbei.
Papiro erótico y satírico de Turín, donde se pueden apreciar escenas sexuales con supuestas prostitutas, Deir el-Medina, Imperio Nuevo, Dinastía XX, Egipto (1186 - 1070 a. C.). Artículo C.2031 del Museo de Turín.
Cortesana y su cliente, Escena erótica. Espejo de bronce procedente de Corinto, mediados del siglo IV a. C.
Fragmento de Cerámica Arretina que muestra a dos amantes en la cama, Período imperial temprano romano, Museo De Finas Artes De Boston.
Juana de Arco expulsa a las prostitutas del ejército. Edición en miniatura del libro de Martial d'Auvergne, Las vigilias de Carlos VII, hacia 1484, BnF, Manuscrito francés 5054, folio 60 verso.
Prostitutas francesas llevadas a la comisaría, pintado por Étienne Jeaurat.
Tres prostitutas en un portal de Rue Asselin, en el barrio rojo de París en 1924–25, fotografiadas por Eugène Atget.
Interior de un burdel en Nápoles, 1945.
Interior de un burdel, pintura de Henri de Toulouse-Lautrec.
"La esclava blanca", escultura de Abastenia St. Leger Eberle sobre la prostitución infantil.