Protestas en España de 2011-2015


Las protestas de 2011-2015 en España, denominadas inicialmente Movimiento 15-M e Indignados, así como Spanish revolution en las redes sociales, fueron una serie de movilizaciones ciudadanas, espontáneas en origen y surgidas en gran parte en las redes sociales, que obtuvieron inicialmente el apoyo de más de 200 pequeñas asociaciones.[2]​ Las protestas comenzaron el 15 de mayo de 2011 con la convocatoria por la plataforma Democracia Real Ya y otros colectivos de manifestaciones en 58 ciudades españolas, las cuales dieron altavoz a un amplio y heterogéneo abanico de reivindicaciones políticas, económicas y sociales, reflejo del deseo de sus participantes de cambios profundos en el modelo democrático y económico vigente.[3]

Los participantes del Movimiento 15-M reclaman un cambio en la política y la sociedad española, puesto que consideran que los partidos políticos ni les representan ni toman medidas pensando en el interés de la población. Al iniciarse en 2011, esta protesta social, inédita en España desde los años de la Transición, fue relacionada por la prensa nacional e internacional con la prolongada crisis económica que sufre España y sus expresiones más visibles, como podían ser la elevada tasa de paro (en aquel momento, en torno al 21%, la más alta de la Unión Europea, aunque el paro juvenil superaba el 43%), la precariedad laboral, la contención salarial, la presión hipotecaria sobre las familias, la restricción del crédito y las políticas gubernamentales de ajuste traducidas en recortes en el estado del bienestar.[4]

La eclosión del 15-M tuvo lugar, por tanto, en un contexto de profundo descontento social por una coyuntura económica negativa, pero en su aparición influyó un abanico de circunstancias y situaciones mucho más amplio. Así, no pueden desvincularse del mismo la huelga general del 29 de septiembre de 2010, convocada por los sindicatos mayoritarios contra la reforma laboral de 2010 y el anuncio de reforma del sistema público de pensiones, ambas impulsadas por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, así como el rechazo de los internautas a los aspectos de la Ley de Economía Sostenible relativos a la regulación de webs y la protección de la propiedad intelectual (Ley Sinde). La problemática de la generación ni-ni fue, asimismo, puesta de relieve. Sin embargo, también se identificaron otros factores de inspiración exógenos, como la publicación del libro ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel,[5]​ " y el ejemplo de las revoluciones y protestas del mundo árabe de 2011,[2][6]portuguesa de 2011, griega de 2008 e islandesa de 2008-2009.[7]


La Gran Vía de Colón, en Granada, abarrotada por la manifestación del 15 de mayo.
Santa Cruz de Tenerife el día 15 de mayo.
Convergencia en Madrid de las columnas de la Marcha Popular Indignada, el 23 de julio.
Manifestantes tratando de acceder a la Puerta del Sol el 2 de agosto.
Aspecto de la manifestación del 15-O en la Puerta del Sol de Madrid.
Aspecto de la manifestación del 15-O en Sevilla.
Hilera de antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía frente al Instituto Lluís Vives el 16 de febrero de 2012.
Protestas frente a la embajada de España en Londres, el 18 de mayo de 2011.
Manifestación en París del 20 de mayo.
Hörður Torfason, el impulsor de la revolución silenciosa islandesa, se dirige a los indignados en la Puerta del Sol el 23 de junio.