Provincia


Una provincia es casi siempre una división administrativa dentro de un país o Estado. El término deriva de la antigua provincia romana, que era la principal unidad territorial y administrativa de las posesiones territoriales del Imperio romano fuera de Italia. Desde entonces, el término provincia ha sido adoptado por muchos países. En algunos países sin provincias reales, «las provincias» es un término metafórico que significa «fuera de la ciudad capital».

Mientras que algunas provincias fueron creadas artificialmente por los poderes coloniales, otras se formaron en torno a grupos locales con sus propias identidades étnicas. Muchos tienen sus propios poderes independientes de la autoridad central o federal, especialmente en Canadá y Pakistán. En otros países, como China o Francia, las provincias son creación del gobierno central, con muy poca autonomía.

La palabra fue introducida por los romanos, quienes dividieron el Imperio romano en provincias, y fue designada a los territorios conquistados fuera de la península itálica. En latín, el término provincia se pensaba que se formaba a partir de las voces pro («por») y vincia («victoria»), pero esta etimología no se considera correcta hoy en día.

En los países de lengua romance, como España, Italia y Francia, la palabra provincia se aplicó a unidades administrativas importantes solo inferiores a los reinos. En el Imperio español, correspondía a divisiones territoriales, que también solían llamarse corregimientos, por ser jurisdicciones de un corregidor. Luego de las reformas borbónicas, la provincia correspondía a divisiones territoriales controladas por un gobernador-intendente. También solían llamarse intendencias por ser jurisdicción de un gobernador-intendente en el caso del Virreinato del Río de la Plata.

Tras la Revolución francesa el término provincia cayó en desuso dentro de Francia. A mediados del siglo XIX, en algunas naciones iberoamericanas como México, Brasil, Colombia y Venezuela se llamó provincia a las unidades administrativas constituyentes y por influjo de los Estados Unidos, dichas naciones con reformas de su constitución pasaron a ser llamadas estados por estar dentro de un régimen federal. Por ejemplo, el término provincia, como lo es en el empleo de la frase «provincia mexicana» incluye como significado al de un territorio dentro del país a excepción de su capital, pero el término quedó desfavorecido.

En los Países Bajos y Bélgica se mantiene la denominación provincia para las unidades administrativas principales de tales estados. En Bulgaria la palabra óblast suele ser sinónimo de provincia.