Pueblo maya


Los mayas son un pueblo milenario habitante de Mesoamérica y muy particularmente de los estados mexicanos de Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Tabasco, así cómo de Guatemala y partes de Belice, El Salvador y Honduras. En la actualidad son los descendientes directos de los creadores de la portentosa cultura maya que ha existido desde hace aproximadamente cuatro mil años.

Para diferenciar las diversas etnias que integran a este pueblo, a un gran grupo se le denomina maya yucateco o maya peninsular (en relación con la península de Yucatán habitada por ellos). Otros grupos vinculados lingüística, antropológica y culturalmente son los tojolabales, los mames, los tsotsiles, los tseltales, los lacandones, entre otros grupos de México; así como diversas etnias guatemaltecas, de Belice y de El Salvador.

El idioma hablado por el grupo indígena mayoritario de esta familia de etnias es el denominado maya yucateco, aunque cada etnia en particular ha desarrollado su propia lengua.

El origen de los primeros asentamientos en la península de Yucatán no han sido confirmados científicamente a cabalidad, aunque la presencia de los primeros humanos en el área data del Pleistoceno tardío o la edad de hielo (alrededor del año 10000 a. C.) dato obtenido de hallazgos osteo-arqueológicos en las cavernas de Loltún y Tulum.[2]

Los primeros mayas (culturalmente hablando) se trasladaron a la península alrededor del año 250 d. C., desde el Petén, norte de Guatemala (a donde habían llegado provenientes de Potonchán, Tabasco),[3]​ para instalarse en Bacalar, Quintana Roo. En 525, los chanés (tribu maya que precedió a los itzaes), se mudaron al este de la península, fundando Chichén Itzá, Izamal, Motul, Ek 'Balam, Ichcansihó (actualmente Mérida) y Champotón.[4]​ Más tarde, los tutul xiúes (gente con ascendencia mixta maya tolteca que venía de Potonchán, Tabasco, en la costa del golfo de México) se asentaron en la región causando el desplazamiento de los itzaes y cocomes (una rama diversificada de los itzáes) y finalmente, después de años y muchas batallas se formó la liga de Mayapán (compuesta por itzaes, xiues y cocomes), la que finalmente se desintegró alrededor de 1194; dando paso a un período de anarquía y fragmentación en pequeños señoríos;[5]​ los mismos que fueron encontrados por los conquistadores españoles en el siglo XVI.

A pesar de los embates de los siglos de dominación española y de la explotación y abuso de este pueblo por parte de los hacendados mexicanos durante la época porfiriana,[6]​ el pueblo maya aún conserva en gran medida sus costumbres ancestrales, vestido y tradiciones.[7]