Racionalidad limitada


La racionalidad acotada o racionalidad limitada es un modelo de racionalidad humana propuesta para modelizar en ciencias sociales, especialmente en economía, la forma concreta de actuación de los agentes sociales.

Herbert Simon (Premio Nobel de Economía 1978), en Models of Man ('Modelos del hombre'), señala que la mayoría de las personas son sólo parcialmente racionales y que, de hecho, actúan según impulsos emocionales no totalmente racionales en muchas de sus acciones (Simon pone a Albert Einstein como ejemplo de racionalidad acotada, en sus intentos por perseguir áreas de trabajo abandonadas por otros científicos).

Simon apunta que la racionalidad personal está de hecho limitada por tres dimensiones: 1) la información disponible, 2) la limitación cognoscitiva de la mente individual y 3) el tiempo disponible para tomar la decisión.

En El comportamiento administrativo, Simon señala que el comportamiento real no alcanza la racionalidad objetiva por lo menos de tres maneras: 1) el conocimiento de las consecuencias de una elección es siempre fragmentario, 2) como estas consecuencias pertenecen al futuro se pueden anticipar y valorar de manera imperfecta, 3) la elección de comportamientos es solo entre algunas posibles alternativas que se nos ocurren. Es decir, hay: a- imperfección del conocimiento, b- dificultades de anticipación, c- limitación de alcance de las posibilidades de comportamiento.[1]

En otro trabajo Simon señala, que

Simon, a quien se atribuye el término, describe un cierto número de aspectos en los cuales la concepción "clásica" de racionalidad puede hacerse más realista para describir la conducta económica real de los seres humanos. Los aspectos que señala Simon incluyen: