Reconocimiento internacional


El reconocimiento internacional es un derecho internacional con consecuencias jurídicas nacionales e internacionales mediante el cual un sujeto de derecho internacional reconoce un acto de otro semejante (Estado, gobierno, entre otros). El reconocimiento es expresado por los Estados con el fin de reconocer comúnmente la existencia de otro Estado y/o de un gobierno. El reconocimiento puede ser concedido expresa o tácitamente, por lo general de una declaración del gobierno que reconoce.[1]

El reconocimiento es un acto jurídico unilateral en el que un Estado constata que para él existe una situación jurídica específica. Dentro del contexto del derecho internacional público, el reconocimiento de determinada situación conlleva a la aceptación de las consecuencias que resulten de esta, así como la aclaración de cualquier situación jurídica puesta en duda entre los sujetos del derecho internacional.

El reconocimiento diplomático debe distinguirse del reconocimiento de los Estados y sus gobiernos[2]​ El hecho de que los Estados no mantienen relaciones diplomáticas bilaterales no significa que no reconocen o tratan mutuamente como Estados. Un estado no está obligado a otorgar el reconocimiento formal a cualquier otro estado, pero es necesario para el tratamiento de cualquier entidad que cumpla con ciertos requisitos como un estado. Un estado tiene la responsabilidad de no reconocer como Estado a cualquier entidad que haya obtenido la calificación de la condición de Estado por violar la prohibición de la amenaza o al uso de la fuerza en la Carta de las Naciones Unidas. Los Estados pueden ejercer sus poderes reconocimiento ya sea explícita o implícitamente[3]​ El reconocimiento de un gobierno implica el reconocimiento del estado que gobierna, pero no al revés.

Reconocimiento de facto de los Estados, más que de jure, es raro. el reconocimiento de jure es más fuerte, mientras que el reconocimiento de facto es más provisional y sólo reconoce que un gobierno ejerce un control sobre un territorio. Un ejemplo de la diferencia es cuando el Reino Unido reconoció la Unión Soviética de facto en 1921, pero solo de jure en 1970.

Renovar el reconocimiento de un gobierno no es necesario cuando se cambia de una manera normal, constitucional (como elecciones o un referéndum), pero es necesario en el caso de un golpe de Estado o revolución. El reconocimiento de un nuevo gobierno por otros Estados puede ser importante para su supervivencia a largo plazo. Por ejemplo, los talibanes del gobierno del Emirato Islámico de Afganistán, que duró desde 1996 a 2001, fueron reconocidos solo por Pakistán, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, mientras que tenía más reconocimiento el gobierno del derrocado Burhanuddin Rabbani (Estado Islámico de Afganistán). El Territorio en disputa de Jammu y Cachemira de la República de la India no es reconocida por Paquistán ni la República Popular China, pero es reconocido por Rusia.