Referente


En semiótica, el referente es uno de los tres componentes del signo que consiste en el objeto real al que alude el signo. En el caso del signo mesa, por ejemplo, es el objeto real aludido por el significante y el significado restantes que componen el signo.

En gramática, el referente se refiere al elemento de la realidad,[1]​ a la entidad referida por un elemento designativo. En otras palabras, es aquello de lo que se dice algo.[1]​ Siguiendo las funciones del lenguaje, el referente cumple con la función referencial o representativa, la cual informa objetivamente a un referente tanto real como imaginario.[1]

El Triángulo de Ogden y Richards es flexible: puede transformarse solo en un segmento cuando pierde alguno de sus tres elementos (por ejemplo, el significado en el caso de algunos nombres propios o los pronombres, que no tienen significado fijo), o puede transformarse en rombo y otros polígonos mediante fenómenos como la polisemia (se añaden más significados y referentes a un solo significante), la sinonimia (se añade un significante más al menos a un solo significado y referente) y la homonimia (un solo significante posee al menos dos significados y dos referentes, o más).

Hay partidarios de que el referente se incluya en la definición de signo y partidarios de que no se incluya (cfr. disc.)

Los partidarios de la no inclusión, Ferdinand de Saussure, por ejemplo, argumentan entre otras cosas que hay signos que carecen de referente o señalarlo resulta muy problemático, como por ejemplo el signo aritmético "+", la preposición "sobre" y por ejemplo los nombres "centauro" (ejemplo ya señalado por Sócrates), "marciano", "Supermán" o "justicia".

Los partidarios de la inclusión (Charles Kay Ogden, Ivor Armstrong Richards, Charles Peirce etc.) responden que:


Los tres componentes (los otros son significante y significado) del signo lingüístico constituido tal y como establecen en su triángulo Ogden y Richards: significante (Symbol), significado (Begriff) y referente (Ding).