Refinería de Amuay


El Complejo Refinador de Amuay es una instalación para refinación de petróleo, que está ubicada en la costa occidental de la península de Paraguaná, municipio Los Taques, del estado Falcón, Venezuela. Actualmente pertenece a la empresa energética estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esta refinería de petróleo estaba ubicada entre las primeras tres más grandes del mundo; sin embargo, estás eran varias refinerías alrededor del sector de los Taques, estas fueron unidas y convertidas en un complejo refinador de Amuay 1997, año en el que se unió con la Refinería Cardón, ubicada en la misma península y la Refinería Bajo Grande, en el estado Zulia, para integrar el Centro de Refinación de Paraguaná (CRP), considerado hoy día el más grande de Venezuela y uno de los más grandes del mundo.

Por decreto del presidente Isaías Medina Angarita, que obligaba a las empresas transnacionales petroleras a refinar en Venezuela el crudo que extraían, en 1945 la Creole Petroleum Corporation inicia los proyectos cuyas obras comienzan en 1947 y finalmente, el 3 de enero de 1950,[3]​ se inaugura la Refinería de Amuay con una capacidad inicial de procesamiento de 60.000 barriles diarios de crudo.[4][5]​ Fue sin embargo objeto de sucesivas ampliaciones; en 1970, la Creole vendió a El Salvador el primer cargamento de azufre elemental procedente de esta refinería y para fines de 1974, momento en el cual se dictó el decreto de Nacionalización de la industria petrolera en Venezuela, su capacidad de refinación llegó a ser de 670.000 barriles diarios. El 1 de enero de 1976, el complejo pasa a ser administrado por la nueva operadora Lagoven, filial de PDVSA.

Al año siguiente, PDVSA formula programas para el cambio de patrón de refinación de las operadoras de El Palito (Corpoven); Amuay (Lagoven) y Cardón (Maraven), con el objetivo de optimizar la producción del circuito refinador en Venezuela. La Refinería de Amuay fue modificada para lograr disminuciones en las cargas de crudos livianos y medianos; aumento en el procesamiento de crudos pesados y extrapesados, con el consiguiente aumento en la producción de gasolinas y reducción de productos, representados por combustibles residuales de bajo y alto contenido de azufre. De acuerdo con dicho programa, en 1983 se inició la construcción de la expansión de la planta de Lubricantes. Cuatro plantas nuevas fueron dispuestas en el circuito de plantas existentes para obtener el nuevo patrón de refinación.


El 29 de julio de 1972 el presidente Rafael Caldera inauguró la quinta planta del complejo, convirtiéndose en la más grande de Venezuela.
Puerta 1 de la Refinería de Amuay, hoy parte del CRP.