Reino de Baviera


El Reino de Baviera (en alemán: Königreich Bayern) fue un estado que existió desde 1806 hasta 1918. El elector Maximiliano I José, de la casa de Wittelsbach se convirtió en el primer rey de Baviera en 1806. El trono le pertenecería a su familia hasta la disolución del reino tras la Primera Guerra Mundial.

Muchos de los límites modernos de Baviera fueron trazados en 1815 durante el Congreso de Viena en el que Baviera le cedía el Innviertel, Salzburgo, Tirol y Voralberg al Imperio austríaco, en tanto que recibía parte del Palatinado Renano el Sarre, Aschaffenburg y Wurzburgo. Como parte del Imperio alemán, el reino era superado en tamaño solo por Prusia.

Desde la unificación alemana en 1871, Baviera ha seguido siendo parte de Alemania hasta el día de hoy.

En la guerra de 1805, de acuerdo con un tratado de alianza firmado en Wurzburgo el 23 de septiembre, las tropas bávaras, por primera vez desde los días de Carlos VII, lucharon al lado de los franceses y por el tratado de Presburgo, firmado el 26 de diciembre, recibía: el principado de Eichstädt, el Marquesado de Burgau, el señorío de Vorarlberg, los condados de Hohenems y Königsegg-Rothenfels, los señoríos de Argén y de Tettnang y las ciudades de Lindau y Augsburgo con sus territorios. Por otra parte Wurzburgo, obtenido en 1803, debía ser cedido por Baviera a Fernando III que entregaba el Electorado de Salzburgo a Austria a cambio del Tirol que era anexionado por los bávaros. Por el 1º artículo del tratado el Emperador reconoció la asunción del elector del título de Rey como Maximiliano I de Baviera. El precio que Maximiliano tenía renuente pagar esta accesión de la dignidad era la unión de su hija Augusta con Eugène de Beauharnais. El 15 de marzo de 1806 él cedió el ducado de Berg[cita requerida] a Napoleón Bonaparte.

Para la constitución interna de Baviera también la alianza francesa tenía consecuencias significativas. Maximiliano I de Baviera era un Déspota ilustrado del tipo del siglo XVIII, cuyos principios tolerantes habían ofendido ya penosamente a sus temas administrativos y, en 1803, había discutido con la grupa de los viejos estados la cuestión de reformas. Pero los cambios revolucionarios introducidos por la constitución proclamada el 1º de mayo de 1808 eran debido a la influencia directa de Napoleón. Un barrido limpio fue hecho de la clase política medieval que sobrevivía en las dietas y los gremios locales soñolientos. En lugar del viejo sistema de privilegios y de exenciones estaban la igualdad ante la ley, la responsabilidad universal a los impuestos, la abolición de la servidumbre, la seguridad de la persona y la propiedad, libertad de conciencia y libertad de prensa. Crearon en el papel, basado en una licencia estrecha y con energías muy limitadas, pero nunca fueron convocadas a una asamblea representativa.


Corona del reino bávaro.
Napoleón junto con diversos príncipes alemanes, establecen la Confederación del Rin.
Maximilian von Montgelas, ministro y principal asesor del rey Maximiliano I.
Múnich 1826.
Estados de la Confederación Germánica.
Parlamento de Fráncfort 1848.
Revolución de 1848 en Múnich.
Caricatura satírica que muestra a una Baviera de influencia francesa en medio de Austria y Prusia 1865.
Batalla de Kissingen 1866.
Una pintura de fotocromo de los años 1890 del Castillo de Neuschwanstein. Este castillo fue diseñado y construido durante el reinado de Luis II y es hoy la mayor atracción turística en Baviera.
Múnich 1866.
Caricatura satírica austriaca que dice "El futuro de Alemania esta bajo este sombrero", respecto a la fundación del Imperio Alemán bajo liderazgo prusiano.
Príncipe Regente Leopoldo.
Justisplatz, Múnich, entre 1890 y 1900.
El rey Luis III en Lwów (Lemberg) 1915, durante la primera guerra mundial.
Bávaros en una misa de campaña, 1915.
Estandarte real 1835-1914.
Canal Ludwig, grabado de 1845.
Fábrica Maffei en Hirschau, 1849.
La intersección de Fürth alrededor de 1845, a la derecha el ferrocarril de la línea Ludwig.
Escudo de los ferrocarriles estatales bávaros.
Gulden de 1866.
Soldados bávaros