Relámpago del Catatumbo


El relámpago del Catatumbo, históricamente más conocido como lanternas de San Antonio o faroles de Maracaibo,[1]​ es un fenómeno meteorológico que se desarrolla en la cuenca del lago de Maracaibo en Venezuela,[2]​ principalmente en la zona sur de dicho lago y en la cuenca inferior del río Catatumbo, río del cual procede su nombre. Científicos del Centro de Modelado Científico indican que lo más apropiado sería hablar de los relámpagos del Catatumbo, debido a que tienden a ocurrir en múltiples sitios cada noche, pero desde lejos se aprecian como si fuera un único fenómeno.

Este fenómeno se caracteriza por la aparición de una serie de relámpagos, descargas eléctricas nube tierra, tierra nube y entre nubes de manera casi continuada cuyos truenos pueden escucharse casi ininterrumpidamente si se está presente debajo de la tormenta. Las descargas son el producto de nubes de gran desarrollo vertical o cumulonimbos que se desarrollan hasta alcanzar altitudes entre los 12 y casi 16 kilómetros de altura, que es el nivel máximo de la troposfera en los trópicos y pueden observarse los relámpagos a grandes distancias durante la noche. A medida que los vientos asociados a la Corriente Nocturna de Nivel Bajo de la Cuenca del Lago de Maracaibo[3]​ penetran en la superficie del lago en horas de la tarde (cuando la evaporación es mayor) y se ven obligados a ascender por el contraste de masas de aire frío procedentes del sistema montañoso de Perijá (de 3.750 msnm) y la Cordillera de Mérida, el ramal venezolano de los Andes (de hasta 5.000 msnm, aproximadamente).

El origen de este fenómeno está en el efecto orográfico mencionado anteriormente por estas cordilleras, cuyas masas de aire penetran por debajo de los vientos del noreste, más húmedos y cálidos; así, se producen nubes de gran desarrollo vertical, concentradas principalmente en la cuenca del río Catatumbo. Este fenómeno es muy fácil de ver desde decenas kilómetros de distancia, como por ejemplo, desde Cúcuta, en Colombia, o desde la carretera de los llanos entre las ciudades de Guanare y Barinas al sur de la Cordillera de Mérida (siempre que no estén presentes nubes durante la noche).[cita requerida] Ocurre entre abril y noviembre produciendo actividad eléctrica un 95% de noches y/o hasta 260 veces al año y dura hasta 10 horas durante la noche; además, este fenómeno puede alcanzar más de 90 descargas por minuto.

Aunque es cierto que las tormentas eléctricas producen una elevada cantidad de ozono, y el Catatumbo registra la mayor densidad de descargas eléctricas del mundo, con más de 200/km²/año,[4][5][6]​ es muy poco probable que este ozono llegue a la estratósfera y regenere la capa de ozono.[7]

Sin embargo, el ambientalista venezolano Erik Quiroga cree que las tormentas podrían ayudar a reparar el daño en la capa de ozono y está liderando una campaña para que todo el ecosistema que las produce sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.


Vista parcial del fenómeno natural.
El fenómeno natural visto desde el Lago de Maracaibo.
Imagen satelital del Caribe y norte de América del Sur tomada el 10 de octubre de 2012, mostrando el territorio venezolano. Puede observarse que, aunque casi toda Venezuela se encuentra sin nubes, el suroeste del Lago de Maracaibo, así como la región también suroeste del propio estado Zulia se encuentran cubiertos de nubes. La depresión tropical al este de Venezuela con un 30% de probabilidades de convertirse en tormenta tropical se convirtió muy poco después en el huracán Rafael.
Molécula de gas Metano
Jet de bajo nivel de la cuenca del lago de Maracaibo
Bandera del estado Zulia.
Relámpago del Catatumbo observado desde la población de Bachaquero.