Rembrandt


Rembrandt Harmenszoon van Rijn (Acerca de este sonido [ˈrɛmbrɑnt ˈɦɑrmə(n)soːn vɑn ˈrɛin] Leiden, 15 de julio de 1606-Ámsterdam, 4 de octubre de 1669), más conocido como Rembrandt, fue un pintor y grabador neerlandés. La historia del arte lo considera uno de los mayores maestros barrocos de la pintura y el grabado, el artista más importante de la historia de los Países Bajos.[1]​ Su aporte a la pintura coincide con lo que los historiadores llaman la edad de oro neerlandesa, el momento cumbre de su cultura, ciencia, comercio, poderío e influencia política.

Alcanzado el éxito en la juventud, sus últimos años estuvieron marcados por la tragedia y la ruina. Sus dibujos y pinturas siempre fueron muy populares, gozando también de gran predicamento entre los artistas y durante veinte años se convirtió en el maestro de casi todos los pintores neerlandeses.[2]​ Entre los mayores logros creativos de Rembrandt están los magistrales retratos que realizó para sus contemporáneos, sus autorretratos y sus ilustraciones de escenas bíblicas. En sus autorretratos se observa la mirada humilde y sincera de un artista que trazó en ellos su biografía.[1]

Tenía un profundo conocimiento de la iconografía clásica; en sus pinturas y grabados solía interpretarla en libertad para ajustarla a su experiencia. Así, en la representación de una escena bíblica, solía combinar su conocimiento del texto con su particular concepto de la composición clásica y algunas observaciones anecdóticas de la población judía de Ámsterdam.[3]​ Por la empatía con que retrató la condición humana, ha sido considerado «uno de los grandes profetas de la civilización».[4]

Rembrandt[6]Harmenszoon van Rijn nació el 15 de julio de 1606 en Leiden, Países Bajos. Fue el noveno hijo del matrimonio formado por Harmen Gerritszoon van Rijn y Cornelia (llamada Neeltgen) Willemsdochter van Zuytbroeck.[7]​ De familia acomodada —su padre era molinero y su madre la hija de un panadero, profesiones entonces muy lucrativas—, Rembrandt recibió su educación básica en latín, y asistió a la Universidad de Leiden. Según sus coetáneos, el joven ya manifestaba una marcada afición a la pintura, que le llevó a convertirse en aprendiz de un pintor de historia de Leiden llamado Jacob Isaacsz. van Swanenburg, con quien estudiaría durante tres años, de 1621 a 1623.

Tras un breve pero intenso aprendizaje de seis meses con el célebre Pieter Lastman, en Ámsterdam, Rembrandt inauguró su propio estudio en Leiden en 1624 o 1625 —las fechas difieren según cada fuente—, que compartiría con su amigo y colega Jan Lievens. En 1627, empezó a impartir clases de pintura, y entre sus numerosos alumnos destacó Gerrit Dou.[8]

En 1629 fue descubierto por el estadista Constantijn Huygens —padre del célebre matemático y físico Christiaan Huygens—, quien le facilitaría importantes encargos de la corte de La Haya. Como resultado de esta relación, el príncipe Frederik Hendrik fue adquiriendo obras de Rembrandt hasta 1646.[9]


Autorretrato con capa y ojos muy abiertos, aguafuerte y buril, 1630.
Retrato de Saskia van Uylenburgh, sobre 1635.
Titus, el hijo de Rembrandt, vestido como un monje (1660).
La tormenta en el mar de Galilea, 1633. Obra en paradero desconocido desde su robo del museo Isabella Stewart Gardner en 1990.
El rapto de Europa, 1632. Óleo sobre tabla. Esta obra se ha considerado «un brillante ejemplo de la Edad de Oro de la pintura barroca».[34]
El fumador, de Joos van Craesbeeck. En Leiden, Rembrandt también cultivó este tipo de retratos, muy populares en su época.
Un típico retrato de 1634, cuando Rembrandt gozaba de un enorme éxito comercial.
La ronda de noche, también conocida como La milicia del capitán Frans Banning Cocq, 1642. Óleo sobre lienzo; en la colección permanente del Rijksmuseum de Ámsterdam.
Autorretrato de 1658, una obra maestra en su estilo tardío; «el más sereno y el más grande de todos sus retratos».[51]
Niña en un marco, 1641, Castillo Real de Varsovia
La casa del artista en Ámsterdam, hoy la Casa Museo Rembrandt.
La estampa de los cien florines, c. 1647-1649, grabado.
Las tres cruces, grabado de Rembrandt, 1653, estado 3 de 5.
El jinete polaco - Lisowczyk a caballo. El tema está igualmente sujeto a discusión. Se ha señalado que la figura a caballo fuese el Gran Canciller de Lituania, Marcjan Aleksander (1632-1690).
El Hombre con yelmo dorado, de Berlín, una vez considerado uno de los mejores retratos de Rembrandt, y actualmente no atribuido al maestro.
Evolución[76]​ de la firma del artista, entre 1626 y 1633.
Rembrandt fue un consumado dibujante y se conservan muchos de sus dibujos. En este león resuelto con trazos rápidos consigue transmitir la atenta espera del cazador.
En el dibujo de este elefante, con el único recurso del carbón, reproduce magistralmente la textura de su piel.