Biodegradabilidad


La biodegradabilidad es la capacidad de un material de ser biodegradado. Es un proceso natural en el que un material por acción biológica, cambia y en general pierde sus propiedades originales y a nivel químico las moléculas que lo conforma se convierten en formas más simples y estables.

pudiendo ser la forma más oxidada de la molécula original (para materiales de carbón la forma más oxidada es el dióxido de carbono CO2), la forma más reducida (para el carbono es el metano CH4) o una mezcla de ambas.

Cualquier material orgánico puede ser degradado por medios biológicos, como plantas, animales, microorganismos y hongos, bajo condiciones ambientales naturales.[1]​ Durante el proceso de biodegradación, el material será utilizado por los agentes biológicos como sustrato es decir, fuente de carbono y otros nutrientes.

En general todas las sustancias y materiales orgánicos son biodegradables; el tiempo de degradación dependerá de diversos factores como pueden ser: la complejidad de la sustancia, la disponibilidad y tipos de organismos degradadores, si el material es biodisponible, el medio en que se encuentre, etc. Las sustancias que tienden a permanecer por mayor tiempo en el ambiente se les conoce como recalcitrantes.

La biodegradación es la característica de algunas sustancias químicas de poder ser utilizadas como sustrato por microorganismos, que las emplean para producir energía en general por dos vías metabólicas que son respiración aerobia en la que el donador final de electrones es el oxígeno y la respiración anaerobia en la que el donador final de electrones puede ser azufre, fósforo u otro elemento.

Puede emplearse en la eliminación de ciertos contaminantes como los algunos residuos sólidos urbanos, residuos de alimentos, residuos de jardinería, papel, cartón, etc.