Revolución Industrial


La Revolución Industrial o Primera Revolución Industrial es el proceso de transformación económica, social y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino de Gran Bretaña, que se extendió unas décadas después a gran parte de Europa occidental y América Anglosajona, y que concluyó entre 1820 y 1840. Durante este periodo se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico,[1]​ que vio el paso desde una economía rural basada fundamentalmente en la agricultura y el comercio a una economía de carácter urbano, industrializada y mecanizada.[2]

La Revolución Industrial marca un punto de inflexión en la historia, modificando e influenciando todos los aspectos de la vida cotidiana de una u otra manera. La producción tanto agrícola como de la naciente industria se multiplicó a la vez que disminuía el tiempo de producción. A partir de 1800 la riqueza y la renta per cápita se multiplicó como no lo había hecho nunca en la historia,[3]​ pues hasta entonces el PIB per cápita se había mantenido prácticamente estancado durante siglos.[4]​ En palabras del premio Nobel Robert Lucas:

A partir de este momento se inició una transición que acabaría con siglos de una mano de obra basada en el trabajo manual y el uso de la tracción animal, siendo estos sustituidos por maquinaria para la fabricación industrial y para el transporte de mercancías y pasajeros. Esta transición se inició hacia finales del siglo XVIII en la industria textil, así como en lo relacionado con la extracción y utilización de carbón. La expansión del comercio fue posible gracias al desarrollo de las comunicaciones, con la construcción de vías férreas, canales, y carreteras. El paso de una economía fundamentalmente agrícola a una economía industrial influyó sobremanera en la población, que experimentó un rápido crecimiento sobre todo en el ámbito urbano. La introducción de la máquina de vapor de James Watt (patentada en 1769) en las distintas industrias, fue el paso definitivo en el éxito de esta revolución, pues su uso significó un aumento espectacular de la capacidad de producción. Más tarde, el desarrollo de los barcos y de los ferrocarriles a vapor, así como el desarrollo en la segunda mitad del XIX del motor de combustión interna y la energía eléctrica, supusieron un progreso tecnológico sin precedentes.[6][7]


Coalbrookdale de noche, pintura al óleo del artista inglés de origen francés Philip James de Loutherbourg (nacido en 1740 y fallecido en 1812).
Coalbrookdale (condado de Shropshire, Inglaterra) es considerado una de las cunas de la Revolución Industrial.
Una máquina de vapor de tipo Watt, construida por la compañía David Napier & Son Limited (Londres) en 1859.
El triunfo de los nuevos planteamientos filosóficos del siglo XVIII, contribuyó al intercambio del conocimiento científico.
John Locke, padre del empirismo y del liberalismo moderno.
Adam Smith, filósofo y economista británico considerado el padre de la economía moderna y el capitalismo fundamentalmente por su libro La riqueza de las naciones.
Esta máquina de hilado es la última superviviente de las construidas por Samuel Crompton.
Vídeo con máquinas textiles Mule spinning en Quarry Bank Mill.
Un ferrocarril alemán en 1895.
Locomotora de Stephenson de principios del siglo XIX.
George Stephenson.
Primitivas vagonetas mineras.
Fotografía de los accionistas y principales impulsores de la línea entre Barcelona y Mataró, la primera línea de ferrocarril peninsular.
Ceremonia de clavado del "Remache de Oro" (Golden Spike) el 10 de mayo de 1869, símbolo de la finalización de la primera línea transcontinental estadounidense.
El general Grenville M. Dodge.
Fotografía del célebre descarrilamiento en la estación de Montparnasse el 22 de octubre de 1895.
Recorrido del primer ferrocarril transcontinental estadounidense.
El Transiberiano en sus comienzos alrededor de 1903.
Estación de Bahmi atravesada por el Transcaspiano en 1890.
El Turbinia, primer barco propulsado con turbinas a vapor.
Fotografía de una diligencia en Dakota del Sur alrededor de 1889.
Sección restaurada del canal del Támesis.
La locomotora de vapor fue un modo de transporte surgido durante la Revolución Industrial.