Robert Boyle


Robert Boyle (Waterford, 25 de enero de 1627-Londres, 31 de diciembre de 1691)[1]​ fue un filósofo natural, químico, físico e inventor anglo-irlandés. También fue un prominente teólogo cristiano.

Como científico es conocido principalmente por la formulación de la ley de Boyle,[2]​ además de ser generalmente considerado como el primer químico moderno y, por lo tanto, uno de los fundadores de la química moderna. Su obra The Sceptical Chymist (El químico escéptico) es considerada una obra fundamental en la historia de la química.

Robert Boyle nació en el castillo de Lismore, a orillas del río Blackwater, condado de Waterford, Irlanda, en 1627. Fue el decimocuarto hijo —de un total de quince— del aristócrata inglés Richard Boyle, conde de Cork, y Catherine Fenton, su segunda esposa. Richard Boyle había llegado a Irlanda en 1588, dedicándose a la política y a la industria, y para cuando nació Robert ya poseía grandes extensiones de tierra y se interesaba en administración, en la que llegó a Lord Tesorero del Reino de Irlanda.

Aun siendo niño, Robert aprendió a hablar latín, griego y francés, siendo enviado, tras la muerte de su madre, con tan solo ocho años entró al colegio de Eton, del cual era director sir Henry Wotton, amigo de su padre. A los quince años partió de viaje con un tutor francés. Boyle vivió cerca de dos años en Génova y visitando Italia en 1641, pasó el invierno en Florencia estudiando las paradojas de Galileo Galilei, quien murió al año siguiente.

Boyle regresó a Inglaterra desde el continente a mediados de 1644 con un gran interés por la investigación científica.[3]​ Su padre había muerto el año anterior y le había dejado la casa solariega de Stalbridge en Dorset, Inglaterra, y propiedades importantes en el Condado de Limerick en Irlanda que había adquirido durante la Guerra de Cromwell. A partir de ese momento, Robert dedicó su vida a la investigación científica y pronto ocupó un lugar destacado en el grupo de investigadores, conocido como el "Colegio Invisible", que se dedicaron al cultivo de la " nueva filosofía". Se reunían con frecuencia en Londres, a menudo en el Gresham College, y algunos de los miembros también se reunían en Oxford.

A partir de 1647 realiza varias visitas a sus fincas de Irlanda, y en 1652 decide trasladarse a Irlanda, pero se frustró en su incapacidad para progresar con sus trabajos en química. En una carta, describió a Irlanda como «un país bárbaro donde los espíritus químicos son tan mal comprendidos no se pueden obtener instrumentos químicos por lo que era difícil tener cualquier pensamiento hermético allí».[4]​ En 1654, Boyle parte de Irlanda hacia Oxford para continuar con su obra. En el University College, en la High Street de Oxford, existe una placa que indica el sitio en el cual se encontraba el Cross Hall hasta comienzos del siglo XIX. Aquí, Boyle alquiló varias habitaciones del boticario que era el propietario del Hall.


Escultura de un muchacho joven, se piensa que puede ser Boyle, en el monumento de sus padres en la catedral de San Patricio de Dublín.
Bomba de aire de Boyle.
Portada de la primera edición de The Sceptical Chymist, 1661.
Matraz de autollenado de Boyle, una imposible máquina de movimiento perpetuo, que se rellena a sí misma por la acción de un sifón ("movimiento hidrostático perpetuo").
La medalla del Premio Robert Boyle para las Ciencias Analíticas del año 2014