Rogier van der Weyden


Rogier van der Weyden, también conocido como Rogier de la Pasture[nota 1]​ (Tournai, hacia 1399/1400-Bruselas, 18 de junio de 1464), fue un pintor primitivo flamenco, nombrado en 1435 pintor de la ciudad de Bruselas. Aunque gozó de considerable prestigio en vida y fue uno de los más influyentes artistas de su tiempo, no se conocen pinturas firmadas ni existe documentación precisa sobre contratos o recibos de pago que permitan asignarle con entera certeza ninguna obra. Las atribuciones se han hecho tomando como punto de partida tres tablas (Tríptico de Miraflores, Descendimiento del Museo del Prado y Calvario del Monasterio de El Escorial) relacionadas de antiguo con Van der Weyden y de las que se puede seguir el rastro hasta los siglos XV o XVI. Entre las obras atribuidas, junto con pinturas religiosas y de devoción, a menudo formando trípticos que en algún caso alcanzan grandes dimensiones, se encuentran retratos de personajes de la corte de Borgoña, que con frecuencia se presentan también como retratos de devoción en forma de dípticos, y una miniatura, la que sirve de frontispicio de las Chroniques de Hainaut de Jean Wauquelin, cercana a algunos pequeños trabajos sobre tabla como la Virgen entronizada del Museo Thyssen-Bornemisza o el San Jorge y el dragón de la National Gallery of Art. Además, pudo proporcionar los dibujos empleados en la ejecución de retablos esculpidos en madera, como el de la iglesia de la Asunción de Laredo (Cantabria), o en bordados y tapices como el de la historia de Jefté.[1]

Capaz de crear apariencia de vida gracias a la extraordinaria minuciosidad con que aborda los detalles menudos, como las lágrimas que escurren por las mejillas, los bordados de un tejido o la sombra de las barbas mal afeitadas, Van der Weyden rompe en su pintura con los límites entre lo real y lo esculpido al situar a sus figuras en espacios con frecuencia inverosímiles o irreales, con escalas contrarias a la lógica y, sin embargo, intensamente emotivas y de gran fuerza estética por la armonía de sus composiciones.[2]

Nacido hacia 1399 en Tournai, ciudad francesa en tierras de los duques de Borgoña, fue hijo de un próspero cuchillero, Henri de la Pasture, y de demoiselle Agnès de Watrelos, de una clase social posiblemente más elevada que la de su esposo.[3]​ Cuando se puso en venta la vivienda familiar, a la muerte de su padre, ocurrida a finales de 1425 o en los primeros meses de 1426, no se cita al pintor, posiblemente ausente de Tournai. En 1427 o poco antes contrajo matrimonio con Elisabeth (o Ysabiel) Goffaert, hija de un zapatero de Bruselas y unos cinco años menor, con quien tuvo al menos cuatro hijos: Cornelis (Cornille) y Margaretha (Marguerite), mencionados en un documento de octubre de 1435, en el que también se indicaba que Rogier van der Weyden, de 35 años de edad, tenía fijada su residencia en Bruselas, y Pieter y Jan, nacidos entre 1437 y 1450.[nota 2]


Rogier van der Weyden (Rogero Bruxelensis), grabado de Cornelis Cort para la obra de Dominicus Lampsonius: Pictorum Aliquot Celebrium Germaniae Inferioris Effigies, Amberes, Hieronymus Cock, 1572.
Calvario, óleo sobre tabla, 343 x 193 cm, Monasterio de El Escorial. Comprado por Felipe II a la cartuja de Scheut, próxima a Anderlecht, se instaló provisionalmente en al palacio de Valsaín. En 1574 se describe en el inventario de la primera entrega de obras artísticas al monasterio: «Una tabla grande en que está pintado Christo nuestro Señor en la Cruz, con Nuestra Señora y Sant Juan, de mano de masse Rugier».[4]
San Lucas dibujando a la Virgen, óleo sobre tabla, 137 x 110 cm, Boston, Museum of Fine Arts. Pintada hacia 1440, la composición muestra claras influencias de la Virgen del canciller Rolin de Jan van Eyck de quien, según escribía en 1456 Bartolomeo Facio, habría sido discípulo Van der Weyden, aunque ningún documento lo confirme.
Posible autorretrato de Van der Weyden, detalle del tapiz de las justicias de Trajano y Herkenbald, Berna, Musée d'histoire de Berne.
Altar de Nuestra Señora o Tríptico de Miraflores, donado por el rey Juan II de Castilla en 1445 a la Cartuja de Miraflores, de donde fue robado por el general Jean Barthélemy Darmagnac durante la invasión napoleónica.[24]​ Óleo sobre tabla, 71 x 43 cm cada panel, Berlín, Gemäldegalerie.
La Virgen con el Niño y santos Pedro, Juan el Bautista, Cosme y Damián (Madonna Médici), óleo sobre tabla, 53 x 38 cm, Fráncfort, Städelsches Museum.
El Descendimiento, óleo sobre tabla, 220 x 262 cm, Madrid, Museo del Prado.
La Virgen con el Niño, llamada la Madonna Durán, óleo sobre tabla de roble, 100 x 52 cm, Madrid, Museo del Prado.
Taller de Rogier van der Weyden: Felipe el Bueno, óleo sobre tabla, 42 x 26 cm de superficie pintada, con su marco original, Madrid, Palacio Real.