Romanización (transliteración)


La romanización o latinización es la representación de un idioma escrito o hablado mediante el uso del alfabeto latino. Normalmente el método incluye la transliteración para la representación de la lengua escrita y la transcripción para representar la palabra hablada.

La transcripción fonética más habitual, común por ejemplo en diccionarios de idiomas, utiliza el Alfabeto Fonético Internacional (AFI). Sin embargo, la transliteración desde otros idiomas cuenta con muchas versiones, estándares o convenios que han ido cambiando con los años y que varían por cada idioma.

El alfabeto árabe se utiliza para escribir árabe, persa, urdo y pastún, entre otros muchos idiomas del mundo musulmán, aunque también otros idiomas que no contaban con alfabeto adoptaron este alfabeto como por ejemplo algunas lenguas bereberes. Los diferentes estándares adoptados incluyen entre otros:

Los jeroglíficos del Antiguo Egipto, no tienen un sistema unificado de transcripción, por los escasos conocimientos de la fonética real de la grafía. La inmensa mayoría de las transcripciones de esta lengua son de naturaleza teórica.

Actualmente, la amplia difusión y uso del idioma inglés como lengua franca en medios de comunicación de masas, está afectando a la correcta romanización de extranjerismos al español. Por ejemplo, el fundador de la república China, en chino tradicional es 毛泽东 y la romanización Wade-Giles es "Mao Tsê-tung", sin embargo se ha generalizado el uso de "Mao Zedong" más fácil de pronunciar para los hablantes del inglés pero que, al pronunciar en español, se hace de manera totalmente alejada e ininteligible para un hablante de chino. El sistema Wade-Giles, se aproxima más en este caso de como se debería de pronunciar en español: Acerca de este sonido ˈmaʊ dzəˈdʊŋ .[6]


La palabra "idioma chino" o "Mandarin" con caracteres chinos tradicionales (國語), simplificados (国语), y romanizado con los sistemas: pinyin (guóyǔ), gwoyeu romatzyh (gwoyeu), Wade-Giles (kuo23) y Yale (gwo2yu3).