Séneca


Lucio Anneo Séneca[a]​ (Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.), llamado Séneca el Joven para distinguirlo de su padre, fue un filósofo, político, orador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moral. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue cuestor, pretor, senador y cónsul sufecto durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, además de tutor y consejero del emperador Nerón.[2][3]​ Su papel de tutor durante la infancia de Nerón es representado en la famosa obra de teatro Britannicus de Racine.

Séneca destacó como intelectual y como político. Consumado orador, fue una figura predominante de la política romana durante los reinados de Claudio y Nerón, siendo uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados. Entre los años 54 y 62, durante los primeros años del reinado de su joven pupilo Nerón, Séneca gobernó de facto el Imperio romano junto con Sexto Afranio Burro.[4]​ Esto le granjeó numerosos enemigos, y se vio obligado a retirarse de la primera línea política en el año 62. Acusado, tal vez falsamente,[5]​ de participar en la conjura de Pisón contra Nerón, su antiguo alumno lo condenó a muerte, y se suicidó en el año 65.

Como escritor, Séneca pasó a la historia como uno de los máximos representantes del estoicismo.[2]​ Su obra constituye la principal fuente escrita de filosofía estoica que se ha conservado hasta la actualidad. Abarca tanto obras de teatro como diálogos filosóficos, tratados de filosofía natural, consolaciones y cartas. Usando un estilo marcadamente retórico, accesible y alejado de tecnicismos,[6]​ delineó las principales características del estoicismo tardío, del que junto con Epícteto y Marco Aurelio está considerado su máximo exponente.[7]

La influencia de Séneca en generaciones posteriores fue inmensa. Fue citado por escritores y filósofos cristianos como Lactancio, San Agustín y San Jerónimo.[8]​ Durante el Renacimiento fue "admirado y venerado como un oráculo de edificación moral, incluso cristiana; un maestro de estilo literario y un modelo para las artes dramáticas".[9]

Su familia era oriunda de Corduba —actual Córdoba—, en la provincia de Bética en Hispania. La tradición ha situado su nacimiento en Corduba en torno al año 1 d. C. (se barajan tres posibles fechas para su nacimiento, los años 1, 4 y 5 d. C.).[10]​ El también hispano Marcial lo declara en un epigrama

El padre de Séneca, Marco Anneo Séneca, era un procurador imperial que se convirtió en un reconocido experto en retórica, y se casó con una joven noble nacida en Urgavo (actual municipio de Arjona, Jaén), Helvia. Además de Lucio, Marco tuvo otros dos hijos que a su manera también alcanzaron cierta relevancia. El primero, Novato, más conocido como Galión, fue el gobernador de Acaya que declinó ejercer su jurisdicción sobre San Pablo, y lo envió a Roma. El segundo, Mela, aunque menos ambicioso, fue un hábil financiero famoso por ser el padre del poeta Lucano,[11]​ quien, por ello, era sobrino de Lucio Séneca.


Retrato de Séneca según modelo de la antigüedad (pseudo-Séneca), por Lucas Vorsterman I (1638). Biblioteca Nacional de Francia.
Busto imaginario de Séneca en mármol, elaborado en el siglo XVII. Museo del Prado.
El suicidio de Séneca, en la Crónica de Núremberg, publicada en 1493.
El suicidio de Séneca (1871), por Manuel Domínguez Sánchez.
"Errare humanum est" (Errar es humano). Frase atribuida a Séneca, aunque no aparece en sus escritos.
Michel de Montaigne (aquí según retrato de Dumonstier) no dejó nunca de reconocer la influencia de Séneca en su obra magna, los Ensayos.
Tertuliano, quien consideró que muchas de las doctrinas morales expuestas por Séneca tenían gran parecido con las expuestas en la Biblia.
Platón, Séneca, y Aristóteles en una ilustración medieval (c. 1325–1335).