Síntoma


En el ámbito de las ciencias de la salud, un síntoma (del griego: σύμπτωμα, «accidente» o «desgracia») es la referencia subjetiva u objetiva que da un enfermo de la percepción que reconoce como anómala o causada por un estado patológico o una enfermedad. Se diferencia de un signo en que este es un dato observable por parte del especialista.[1]

El síntoma es un aviso útil de que la salud puede estar amenazada por algo psíquico, físico, social o combinación de las mismas.[2]

La palabra síntoma fue heredada por el español a través del latín desde el griego σύμπτωμα (sýmptōma), y en realidad es un sustantivo creado a partir del verbo συμπίπτω (sympíptō), que literalmente significa "caer al mismo tiempo" y, en un sentido más amplio, "concurrir", "ocurrir al mismo tiempo". Galeno hablaba del síntoma como una situación distinta de la enfermedad, los síntomas como "sombras que acompañan a la enfermedad".[3]

El término «síntoma» no se debe confundir con el término «signo», ya que este último es un dato objetivo y objetivable por un especialista.[4]

En medicina y en las ciencias de la salud en general, se entiende por signo clínico cualquier manifestación objetivable consecuente a una enfermedad o alteración de la salud, y que se hace evidente en la biología del enfermo.[5]

La semiología clínica es la disciplina de la que se vale el médico para indagar, mediante el examen psicofísico del paciente, sobre los diferentes signos que puede presentar.[6]


La cefalea o dolor de cabeza es un síntoma.