San Eustaquio


San Eustaquio (en neerlandés, Sint Eustatius, pronunciado /sɪnt øːˈstaːtsijʏs/ ( escuchar); en inglés, Saint Eustatius) es una isla que forma parte del archipiélago de las islas de Barlovento, que a su vez forman parte de las Antillas Menores, posee 21 km² y una población de 3800 habitantes según estimaciones de 2016.[1]​ La capital regional es Oranjestad.

Es un municipio especial de los Países Bajos desde el 10 de octubre de 2010. Formó parte de las Antillas Neerlandesas hasta su disolución el 10 de octubre de 2010. Desde entonces cuenta con el estatus de “comunidad de interés particular” de los Países Bajos.[2]

San Eustaquio mide 10 km de largo y hasta 5 km de ancho y, con la isla de Saba, forma la terminación noroeste del Arco volcánico de las Antillas Menores.[3]

La isla de San Eustaquio fue colonizada por primera vez por los franceses y los ingleses en 1625. En 1632, los neerlandeses tomaron la isla y la llamaron Nieuw Zeeland. Sin embargo, el control neerlandés no era absoluto, y la isla cambió de manos 10 veces en 1664-1674, lo que no impidió que San Eustaquio se transformase en un centro comercial, y en la década de 1780 se convirtió en el foco principal de la trata de esclavos y del intercambio mercantil en el Caribe oriental,[3]​ ello pese al desastre provocado por el Gran Huracán de 1780.

La isla fue disputada entre distintos países europeos. Así fue ocupada por Francia (1781-1784, 1795-1801); por el Reino Unido (1801-1802, 1810-1816); por las Provincias Unidas de los Países Bajos, la República Bátava y el Reino de Holanda (1784-1795, 1802-1810). En 1817 pasó al Reino Unido de los Países Bajos.

En 1828 San Eustaquio, junto con la isla de Saba, formaron la colonia de las Antillas neerlandesas. Esta y las otras dependencias neerlandesas en la región quedaron bajo administración colectiva en 1845. Una revuelta de esclavos, supuso el 6 de junio de 1848 la abolición de la esclavitud. En 1954, tras la Segunda Guerra Mundial, estas dependencias se organizaron en las Antillas neerlandesas, y cada una de ellas ganó autonomía en los asuntos locales.[3]


El Volcán Quill desde su base, San Eustaquio.