San Kilda


San Kilda (en inglés, Saint Kilda, en gaélico escocés, Hiort) es un archipiélago del Atlántico norte situado al oeste de las Hébridas, considerado la parte más aislada de las islas británicas. Pertenece al Reino Unido.

Sus islas principales son Boreray, Soay, Dun y Hirta, y todas ellas son de origen volcánico y muy abruptas. En total comprenden una superficie de 840 ha. El archipiélago pertenece al grupo islas Hébridas exteriores.

El archipiélago tiene también varias estacas, pilares verticales de roca que surgen en medio del mar, los más altos de los cuales (An Armen y Lee) se acercan a los 200 metros de altura.

Tiene importantes colonias de pájaros, con especies singulares que se aprovechan de sus acantilados, lo que lo ha llevado a ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986.[1]​ Alberga dos subespecies endémicas, el ratón de campo de San Kilda y el chochín de San Kilda, y en el pasado también albergó al ratón doméstico de San Kilda hasta su extinción.

Hay controversia sobre el origen de su nombre. Se dice que quizás proviene del antiguo nórdico, donde sunt kelda quiere decir 'fuente dulce'. Según algunos autores, podría provenir de San Hilda o Hirta. En todo caso, parece claro que nunca hubo un santo con este nombre.

Habitada desde tiempos prehistóricos, la población fluctuó hasta que el 29 de agosto de 1930 sus últimos 36 habitantes permanentes serían evacuados hacia Escocia. Su lengua era el gaélico escocés con fuerte influencia escandinava. A pesar de todo, destacamentos militares tienen una base en la isla principal de Hirta, donde actualmente tienden a ser reemplazados por científicos que estudian la fauna local.