Sarmiento (vid)


El sarmiento es el vástago o rama de la cepa de vid, de donde brotan las hojas, los zarcillos y los racimos.[1]​ Los sarmientos, que brotan cada año del tronco, llevan todas las estructuras de crecimiento vegetal de la planta, es decir las hojas, los zarcillos, las yemas y las inflorescencias que se convertirán en racimos de uva una vez llegadas a su punto de madurez.[2]

Sobre los sarmientos se efectúa la poda de la vid en invierno, llamada poda de invierno o poda en seco, para limitar su crecimiento y mejorar la producción cualitativa y cuantitativa de las uvas.

El sarmiento es el brote largo, delgado, flexible y nudoso[1]​ que nace cada año de las yemas nacidas en maderas de un año o más.

Tras la aparición de los primeros brotes en primavera, llamada desborre, se desarrollan las hojas y la floración, y va creciendo el tallo joven y verde, o pámpano, a un ritmo de hasta cinco centímetros al día. En el verano, las inflorescencias de la vid maduran y se produce el agostamiento del pámpano, que pasa de ser un brote herbáceo a ser un órgano leñoso llamado sarmiento.[3][4]

Tras la vendimia y la caída de las hojas, cuando la planta entra en receso invernal y minimiza su actividad, el sarmiento es sometido a la poda de invierno o poda en seco. Esta poda consiste en eliminar los sarmientos del año y dejar solo unos pocos debidamente podados, de los que brotarán los futuros pámpanos de la temporada siguiente. Según el tipo de poda elegido, los sarmientos adoptarán diferentes nombres:[5]

Primavera: el sarmiento del año anterior ya es una vara, o cargador, del que nacen los nuevos brotes.