VENESAT-1 (satélite)


El satélite VENESAT-1 (Simón Bolívar) fue el primer satélite artificial propiedad del Estado venezolano lanzado desde China el 29 de octubre de 2008. Fue administrado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología a través de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) de Venezuela para el uso por el Ministerio de Ciencia y Tecnología a mediados de 2004. Ese mismo año se iniciaron conversaciones con la Roscosmos; en principio se trató de concretar el convenio con Rusia, pero ante la negativa de ésta a la propuesta venezolana de transferencia tecnológica, que incluía la formación de técnicos especializados en el manejo del proyecto Satélite Simón Bolívar, Venezuela decide abandonar el acuerdo con Rusia. Luego, en octubre de 2004, el Estado venezolano decidió iniciar conversaciones con China, que aceptó la propuesta. De esta forma, técnicos venezolanos serían capacitados en tecnología satelital, desarrollo del software y formación técnica para el manejo del satélite desde tierra.[3]​ De cara al futuro, el gobierno venezolano espera producir tecnología satelital encaminada a lanzar satélites desde suelo venezolano, con tecnología propia.[4][5]

El proyecto fue aprobado y el satélite fue fabricado y puesto en órbita por la Administración Nacional China del Espacio por un valor superior a los 406 millones de dólares,[6]​ según las especificaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Sin embargo, el día 13 de marzo de 2020, antes de que se cumplieran 12 años de la puesta en marcha del satélite.

El objetivo del satélite Simón Bolívar fue facilitar el acceso y transmisión de servicios de datos por Internet, telefonía, televisión, telemedicina y tele educación.[7]​ Contempló cubrir todas aquellas necesidades nacionales que tienen que ver con las telecomunicaciones, sobre todo en aquellos lugares con poca densidad poblacional. Igualmente, se pretendió con este satélite consolidar los programas y proyectos ejecutados por el Estado, garantizando llegar a los lugares más remotos, colocando en esos lugares puntos de conexión con el satélite, de tal manera que se garantice en tiempo real educación, diagnóstico e información a esa población que quizás no tenga acceso a ningún medio de comunicación y formación.[8][9]

El Gobierno venezolano afirmó que además serviría para la integración latinoamericana e impulsaría a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).[10]​ Uruguay cedió su órbita a Venezuela a cambio del 10% de la capacidad que tenía el satélite.[11]

El satélite fue lanzado el 29 de octubre de 2008, desde el Centro Espacial de Xichang, en la República Popular China.[12]

La red satelital incluye, además del satélite en sí mismo, diversas instalaciones para ser controlado en tierra:


Estación Terrena de Control principal, en el Sombrero, Estado Guárico, en el centro de Venezuela.