Segunda República polaca


La Segunda República Polaca (II Rzeczpospolita) es el nombre histórico de la República de Polonia que existió entre 1918 y 1939, durante el periodo de entreguerras. La República tenía fronteras con Alemania, Checoslovaquia, Rumania, Letonia, Lituania y la Unión Soviética.

Con la firma del Armisticio de Compiègne, el gobernador Von Beseler cedió el poder al general polaco Józef Piłsudski el 11 de noviembre de 1918.[1]​ Esta transferencia de poder significó el establecimiento del primer estado polaco independiente en más de doce décadas denominado Regencia de Polonia o Reino de Polonia.

La Segunda República polaca dejó de existir tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia. El 17 de septiembre, la Unión Soviética, siguiendo el protocolo adicional secreto con Alemania que acompañaba el Pacto Mólotov-Ribbentrop, invadió Polonia desde el este, convirtiendo las defensas polacas en un caos mediante la apertura de un segundo frente. La defensa polaca no aguantaría la lucha en dos frentes a la vez. Un día más tarde, tanto el presidente polaco como el comandante en jefe huyeron a Rumanía. El 1 de octubre, después de un mes de asedio a Varsovia, las fuerzas enemigas entraron en la ciudad. Las últimas unidades polacas se rindieron el 6 de octubre de 1939.

Tras el hundimiento de las Potencias Centrales surgieron diversos centros de poder que pugnaban por hacerse con el control del gobierno del nuevo Estado polaco y ser reconocidos como tales por los vencedores de la guerra.[2]

Por un lado, se encontraba el Comité Nacional Polaco (KNP), formado por miembros del conservador Partido Nacional Democrático con Roman Dmowski a la cabeza. Con sede en París, contaba con ciertas simpatías de los aliados (sobre todo de Francia[2]​), por haberse puesto del lado de la Entente desde el comienzo del conflicto. Aunque no había logrado ser reconocido como el gobierno legítimo en el exilio, ante todo por su acentuado antisemitismo[2]​ y sus pretensiones territoriales, consideradas por parte de los aliados como desmesuradas,[2]​ contaba con su cercanía a los vencedores y con el control de las tropas polacas en el frente occidental, unos 70.000 hombres.[2]​ Su contacto con los territorios polacos era escaso, debido a la ocupación.[2]


Varsovia, Plaza Teatralny en 1925
La localidad de Szczawnica en el Voivodato de Pequeña Polonia, 1939
Vista de Katowice a inicios de la década de 1930
Pabellón polaco en la ciudad de Nueva York, 1939