Sejmet


Sejmet (/ˈsɛkˌmɛt/), Sekhmet, Sacmis o Nesert(/ˈsækmᵻs/), "La más poderosa", "La invencible", "La terrible", "La gran diosa madre", "La diosa del amor". fue una diosa de la mitología egipcia, símbolo de la fuerza y el poder. Era considerada la diosa de la guerra y de la venganza, pero también la diosa de la curación. Se decía que su aliento creó el desierto. Era la protectora de los faraones y los guiaba en la guerra.

Su culto estaba tan expandido en la cultura egipcia, que cuando el primer faraón de la dinastía XII, Amenemhat I, instauró la capital en Itjtawy, su culto principal también se trasladó allí.

Sejmet es considerada también una diosa solar, reconocida en muchas ocasiones como la hija primogénita del dios solar Ra y relacionada con las diosas Hathor y Bastet.

Fue representada con cuerpo de mujer y cabeza de leona, aunque con melena, generalmente coronada con el disco solar, el uraeus (diosa serpiente Uadjet) que la relacionaba con la realeza, portando el Anj, una flor de papiro o loto, y flechas. A veces también con el Ojo de Horus. Su vestimenta solía ser de color rojo, representando la sangre y muchas veces aparece mostrando los pechos, símbolo de poder.

Era hija primogénita del dios Ra, su esposo era Ptah y su hijo, Nefertum con los que formaban la llamada tríada de Menfis. Se la considera un "álter-ego" de Hathor, con la que está frecuentemente identificada, y sobre todo con la diosa gata Bastet, que se consideraba una forma "dulce" de Sejmet, cuando esta no estaba furiosa.

Su ira era temible pero, si se conseguía apaciguarla, otorgaba a sus adoradores el dominio sobre sus enemigos y el vigor y la energía para vencer la debilidad y la enfermedad.


Relieve de Sejmet en el Templo de Kom Ombo.
Estatua en oro de Sejmet.
Dos estatuas de la diosa Sejmet y un bajorrelieve expuestos en el Museo Egipcio de Berlín.