Bosque en galería


Bosque en galería, bosque-galería, bosque de ribera o soto,[1]​ son denominaciones de la formación vegetal o bosque caracterizado por su vinculación a la ribera de un río o cauce. Su vegetación se califica de «riparia» (adjetivo propio del sustantivo "ribera"); sus necesidades de agua se cubren fundamentalmente por la humedad del suelo y no necesariamente por la pluviosidad; y, por lo general, crece frondosamente. Dan cobijo a gran cantidad de animales, y particularmente de aves. El nombre "galería" proviene del hecho de que su vegetación cubre al río formando una especie de túnel, como en la galería de una mina. Se identifican claramente en el paisaje por ceñirse al curso del río, formando un pasillo o corredor completamente distinto del resto de la vegetación, en color y altura, además de caracterizarse por poder mantener especies caducifolias en climas con sequía, como el clima mediterráneo o el tropical seco (de sabana), al depender esencialmente de la humedad del suelo y de las características azonales de este.

La excepcionalidad de algunos de estos bosques les hacen objeto de especial protección, como los de la ribera del río Tajo en Aranjuez, que han obtenido la calificación de Patrimonio de la Humanidad. La alteración de los bosques en galería, o bosques de ribera, por distintos aprovechamientos humanos es muy intensa, y quedan pocos intactos en España. En Sudamérica, fundamentalmente en la región selvática que incluye el Brasil, Paraguay y otros países, estos valiosos ecosistemas están siendo protegidos y la explotación humana controlada.

En algunos lugares recibe nombres locales, como soto (entre otras zonas, en el Valle del Ebro), canuto (en la provincia de Cádiz, con una vegetación relicta de Era Terciaria similar a la laurisilva). Los Llanos colombo-venezolanos contienen franjas de selvas de galería de miles de km de longitud, a lo largo de los principales ríos. También son característicos en otras zonas de Sudamérica, como la Meseta brasileña (mata de galería) y los Esteros correntinos (llanura chaco-pampeana), en el suroeste de Norteamérica (formación denominada en inglés con la adopción de la palabra castellana bosque),[2]​ y en el África oriental.[3]


Afluente del Lago Erie.
Imagen de satélite de la zona de Albuquerque, donde destaca la concentración de la vegetación en torno al curso del río Bravo.
El Tajo a su paso por el jardín del Príncipe de Aranjuez