Siglo de Oro


El Siglo de Oro español es un periodo histórico en que florecieron el pensamiento, el arte y las letras castellanas, y que coincidió con el auge político y militar del Imperio español de la Casa de Trastámara y de la Casa de Austria. El Siglo de Oro no se enmarca en fechas concretas, aunque generalmente se considera que duró más de un siglo, entre 1492, año del fin de la Reconquista, el Descubrimiento de América, y la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija, y el año 1659,[1]​ en que España y Francia firmaron el Tratado de los Pirineos. El último gran escritor del Siglo de Oro, Pedro Calderón de la Barca, murió en 1681, año también considerado como fin del Siglo de Oro español.

Es Hesíodo el que habla por primera vez de las cinco épocas o Edades del hombre en Los trabajos y los días: de oro, de plata, de bronce, heroica y la de hierro actual, cada vez más degradadas.[2]​ El término, pues, Siglo de Oro, se concibió a semejanza de este mito para celebrar una época de excelencia en todos los órdenes. Según Juan Manuel Rozas, la denominación surgió en el discurso de ingreso en la RAE de Alonso Verdugo (1736), e Ignacio de Luzán la tomó para el tercer capítulo de su muy difundida Poética (1737); es más, la usó al año siguiente el erudito Gregorio Mayáns y Siscar en la dedicatoria de su Vida de Miguel de Cervantes Saavedra (1738),[3]​ con lo que ya quedó autorizada para que la utilizase el crítico literario dieciochesco Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores (1722-1772) en 1754 en su obra Orígenes de la poesía castellana,[4][5]​ aunque para referirse exclusivamente al periodo comprendido entre los Reyes Católicos y la muerte de Felipe III, esto es, fines del XV, el siglo XVI entero y el XVII no más allá de 1621.[6][7]​ Quedaban así excluidos Pedro Calderón de la Barca y otros importantes autores. Posteriormente la definición se amplió, abarcando toda la época clásica o de apogeo de la cultura española, esencialmente el Renacimiento del siglo XVI y el Barroco del siglo XVII.[8]​ Para la historiografía y los teóricos modernos, pues, y ciñéndose a fechas concretas de acontecimientos clave, el Siglo de Oro abarca desde la publicación de la Gramática castellana de Nebrija en 1492 hasta la muerte de Calderón en 1681.[9][10][11]

Actualmente se tiende a definir de manera comprehensiva el concepto de Siglo de Oro sencillamente como relativo al proceso cultural de arte, literatura y pensamiento que lógicamente no cabe ser desmembrado o explicado de forma parcializada, como demasiadas veces se ha pretendido. Como postulado básico, no es concebible un estatuto para Siglo de Oro sin Escuela de Salamanca. [12]


Retrato del escritor Francisco de Quevedo, máximo exponente del conceptismo, vestido como caballero de la Orden de Santiago. Instituto Valencia de Don Juan, mediados del siglo XVII.
Niños comiendo uvas y melón, óleo de Bartolomé Esteban Murillo (c. 1650). Se encuadra en la pintura de género, tipología que destaca por la representación de temas cotidianos de forma realista y naturalista.
La batalla de Lepanto (1571), en la que cupo a España organizar la defensa de Europa contra el Imperio otomano.
Las Columnas de Hércules con el lema Plus Ultra, símbolo del emperador Carlos V en el Ayuntamiento de Sevilla (siglo XVII) y origen del símbolo del actual peso.
Retrato del religioso y poeta san Juan de la Cruz. Junto con santa Teresa de Jesús está considerado la cumbre de la mística experimental cristiana. Instituto Cervantes, siglo XVII.
Retrato del escritor Luis de Góngora por Diego Velázquez. Su rivalidad con Quevedo ejemplificaría el choque de las dos principales corrientes literarias del momento: el culteranismo y el conceptismo. Museo de Bellas Artes de Boston, 1620.
Retrato de la poetisa novohispana Juana de Asbaje y Ramírez, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz, por Miguel Cabrera (c. 1750). Museo Nacional de Historia de México.
Retrato del poeta y dramaturgo Lope de Vega y Carpio. Museo Lázaro Galdiano, comienzos del siglo XVII.
Retrato del dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, prolífico en el género de la comedia de carácter. Templo de santa Prisca de Taxco, siglo XVII.
Retrato del escritor Pedro Calderón de la Barca, destacado en el género del teatro. Grabado de Las glorias nacionales (1852), Universidad de Sevilla.
Retrato del escritor Mateo Alemán, conocido por su novela Guzmán de Alfarache. Grabado de la editio princeps de dicha obra (1599).
Baltasar Gracián, jesuita y escritor adscrito al conceptismo, destacó por su obra El Criticón, alegoría de la vida humana.
Juan Luis Vives destacó en su faceta de moralista y reformador educativo, con publicaciones como De subventione pauperum o De disciplinis libri XX.
El religioso Bartolomé de las Casas, conocido sobre todo por su defensa de los indígenas americanos en la Brevísima relación de la destrucción de las Indias.
El teólogo y filósofo jesuita Francisco Suárez, miembro de la Escuela de Salamanca y autoridad escolástica.
Nuestra Señora del Coro (1515) de Damián Forment. Alabastro policromado y dorado. Procede del Convento de Las Fecetas de Zaragoza.
Orfeo tocando la vihuela. Ilustración de El Maestro, de Luys de Milán (1536).
Fachada del Colegio Mayor Santa Cruz en Valladolid.