Sindicato


Un sindicato (del griego συνδικος syndikos, y este del prefijo συν- syn-], ‘con’, y δικειν dikein, ‘hacer justicia’[1][2]​ —de la misma familia que δηκαιος dekaios—) es una asociación integrada por trabajadores en defensa y promoción de sus intereses laborales, ante el empleador con el que están relacionados con un contrato, las cámaras patronales, o el Estado.[3]​ El concepto de sindicato permite identificar a una organización de gente trabajadora que se desarrolla para defender los intereses económicos, profesionales y sociales vinculados a las tareas que llevan a cabo quienes la componen.

La palabra proviene del griego Συνδηκου síndiky, un término que empleaban los griegos para denominar al que defiende a alguien en un juicio: ‘protector’. En Atenas en particular se llamó síndicos a una comisión de cinco oradores públicos encargados de defender las leyes antiguas contra las innovaciones. Y, ya más adelante, se utilizó la palabra síndico con valor adjetivo para denominar aquello que afectaba a la comunidad o que era comunitario.

Los sindicatos y federaciones sectoriales, suelen formar federaciones sectoriales internacionales, denominadas también sindicatos globales. Entre los principales se encuentran UNI Global Union (servicios), Industriall (industrial), la Federación Internacional del Transporte, la Internacional de la Educación, la Internacional de Servicios Públicos, la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, la Federación Internacional de Actores, etc.

Las centrales nacionales forman centrales sindicales mundiales. Las dos existentes son la Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Federación Sindical Mundial.

El llamado sindicato amarillo, es un sindicato aparente, creado o sostenido por el empleador. A veces se acusa a los sindicatos de empresa de ser amarillos, o se usa el término de forma despectiva para calificar a sindicatos o centrales sindicales a los que se ve como "poco combativos". En España, durante el franquismo, hubo un tipo de sindicato falangista, también conocido como sindicato Vertical, cuyas autoridades eran designadas por el gobierno dictatorial.

Aún habiendo diferencias fundamentales de estructura y objetivos, se ha citado al gremio como precedente del sindicato moderno en cuanto a organización de trabajadores. Cuando dio comienzo la Revolución Industrial estaba prohibido que se realizaran asociaciones de los trabajadores y se calificó como delito penal. Esto se dio de los años 1776 al 1810. Por ello no existían los sindicatos. Después de este tiempo en varios países se dio la llamada etapa de tolerancia en donde se admitían las sociedades obreras, "de ayuda mutua" o "de resistencia", sin que estas influyeran en las leyes dictadas por el estado.


Trabajadores de una fábrica textil catalana
Trabajadoras de la misma fábrica