Sistema Europeo de Cuentas


El Sistema Europeo de Cuentas (también denominado "SEC 2010" o, simplemente, "SEC") constituye el marco contable comparable a escala internacional, cuyo fin es realizar una descripción sistemática y detallada del total de una economía (una región, un país o un grupo de países), sus componentes y sus relaciones con otras economías.

La elaboración de las políticas en la Unión Europea y la supervisión de las economías de los Estados miembros y de la unión económica y monetaria (UEM) exigen que se cuente con datos comparables, actualizados y fiables sobre la estructura de la economía y la evolución de la situación económica de cada Estado.[1]

Un Sistema de Cuentas Nacionales constituye un marco contable que define las reglas precisas para la elaboración de la contabilidad nacional, establece las definiciones y conceptos de las operaciones económicas, la estructura ordenada de cuentas, etcétera. En definitiva, esa «normativa» no es más que una técnica de representación que permite obtener una descripción cuantitativa y simplificada de la actividad económica de un país, mostrando cómo se alcanza el equilibrio entre las principales magnitudes agregadas de esa economía.

El sistema de cuentas adoptados en la Unión Europea, denominado SEC 2010, fue aprobado por el Reglamento (CE) 549/2013, relativo al Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales, que sustituyó al Reglamento (CE) 2223/96.[1]

La Contabilidad nacional agrupa a las unidades que constituyen la economía nacional por categorías normalizadas. La clasificación de los sectores institucionales según el SEC es la siguiente:

El sistema de contabilidad nacional adoptado en la Unión Europea (SEC-2010) sirve para realizar un análisis en profundidad de las operaciones económicas que se realizan entre los sujetos que intervienen en la economía. Se describe el ciclo económico en una serie ordenada de Cuentas relacionadas entre sí mediante las operaciones económicas. Así, una operación como puede ser la exportación de mercancías va a tener incidencia en la cuenta de bienes y servicios y en la cuenta del resto del mundo. El sistema distingue tres tipos de cuentas: